para desviar la investigación100 (supra párr. 57), y su negligencia en la práctica de
pruebas en la escena del crimen y acciones de rigor para detener a los autores
materiales del delito101 (supra párr. 54).
86.
Al respecto, la Corte advierte que un año después de ocurridos los hechos,
agentes de la Dirección de Investigación Criminal de Tela destacaron, en su informe
emitido el 10 de mayo de 1996, la participación de un agente de la FUSEP en los
hechos del presente caso. Así, indicaron que
después nos dimos cuenta que el sargento de la Fuerza de Seguridad Publica […] de este
mismo lugar, coaccionó a un individuo de nombre de Juan Francisco López Mejía, el cual le
ofrecieron dinero para que dijera que el había sido el hechor. Al realizar las investigaciones
nos dimos cuenta que Jorge Montoya tiene una casa cerca de la Fuerza Pública de esta
ciudad, como a media cuadra […] lo que se ha constatado es que en ella se ha visto entrar
al sargento Perdomo de la Fuerza de Seguridad Pública. De esta manera hemos
comenzado a establecer nexos entre éstas personas y a buscar pruebas fehacientes a
modo de esclarecer este delito102.
87.
La participación de este funcionario de la policía en el encubrimiento del
asesinato de la señora Kawas Fernández también se desprende de la declaración
testimonial del señor Dencen Andino Alvarado, rendida el 30 de octubre de 2003 ante
la DGIC, en la cual indicó que:
[…] nos trajeron al Juzgado a declarar para saber si conocíamos a los asesinos y de ahí nos
llevaron de vuelta a la policía, nos llevaron a San Pedro Sula como a las tres de la tarde porque
habían dicho que habían agarrado un carro [en el] que supuestamente habían venido los
asesinos, estando en las bartolinas llegó el Sargento Perdomo y nos dijo Ustedes lo que tienen
que decir es que no los conocen y así quedan ustedes, que no los conocen […]
[…] estando yo en mi casa recibí un anónimo mismo que recibió el Ingeniero Urraco donde
decía que lo que habíamos dicho eso teníamos que decir, que no habíamos visto nada.
[…] ahí está el Ingeniero Urraco que puede decir también que como a eso de las dos de la
mañana llegó el Sargento Perdomo y nos dijo que nosotros lo que teníamos que decir era que
no habíamos visto nada y también nos dijo que dijéramos que el no nos había dicho nada, que
el nos había dicho eso para que eso no perjudicara más adelante.
[…] por temor a las amenazas hechas no había declarado por la amenaza hecha contra mi vida
[…] solo por las amenazas hechas por el Sargento Perdomo103.
88.
En declaración posterior del mismo testigo de fecha 9 de diciembre de 2003,
éste amplió sus manifestaciones indicando que:
El día miércoles de la semana pasada, a eso de las diez a once de la mañana me encontraba en
el Barrio San José, acompañado del Jefe de Obras Públicas de la Municipalidad, quién es mi
de Letras Seccional de Tela, el 2 de marzo de 2004 (expediente de anexos a la contestación de la demanda,
anexo 8, folios 1722 a 1725).
100
Cfr. declaración testimonial de Saúl Benjamín Zapata Mejía de 20 de enero de 2004, supra nota 31;
memorando dirigido al director Wilfredo Alvarado, director de la Dirección de Investigación Criminal, supra
nota 44; opinión técnico jurídica Nº DCAT-SATJ- AFS 022/2003, supra nota 31; escrito de solicitud de
libramiento de orden de captura presentado por el Fiscal Luis Javier Santos Cruz al Juzgado de Letras
Seccional de Tela, el 2 de marzo de 2004, supra nota 99.
101
Cfr. opinión técnico jurídica Nº DCAT-SATJ- AFS 022/2003, supra nota 31.
102
Cfr. memorando dirigido Wilfredo Alvarado, director de la Dirección de Investigación Criminal, supra
nota 44.
103
Cfr. declaración de Dencen Alex Andino Alvarado rendida el 29 de agosto de 2003, supra nota 51.
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