33. Los peticionarios también solicitan que la Comisión recomiende al Estado: 1) que controle la independencia y la integridad de Poder Judicial; 2) que respalde los esfuerzos de la Fiscalía del Estado para encausar y procesar a la policía local; 3) que suspenda inmediatamente en sus funciones a los funcionarios policiales por su participación en actividades criminales y anule las órdenes judiciales que permiten que Jorge Luiz Fernandes abandone regularmente el recinto donde se encuentra detenido; y 4) que clarifique y refuerce las potestades del gobierno federal en las controversias con las autoridades estatales. 34. Con fecha 5 de agosto de 2000, los peticionarios actualizaron información sobre la investigación y proceso criminal. Según ella en 1998 uno de los actuales peticionarios James Cavallaro, en la época director de la oficina en Brasil de Human Rights Watch (HRW), y realizadores de documentales fílmicas ligados a la British Broadcasting Corporation, tuvieron la oportunidad de encontrarse con un ex policía de Río Grande do Norte. Este ex-policía (cuyo nombre reservan por seguridad, y a quien llaman “Luis”) les proporcionó información sobre policías y servidores civiles de la Secretaría de Seguridad Pública, que habrían participado en acciones atribuidas a los Muchachos de Oro, con quienes habría trabajado por varios años como agente policial. 35. Indica esta información que Luis les reveló la existencia de un local, distante 10 a 15 kilómetros de Natal, donde los cuerpos de las víctimas de los escuadrones de exterminio “Mano Blanca” y “Muchachos de Oro” eran enterrados. Luis también proporcionó detalles sobre la conspiración para matar al abogado Gilson Nogueira y sobre su asesinato. De acuerdo a Luis, cuatro integrantes del escuadrón de la muerte (dos de cada subdivisión de “Muchachos de Oro”) participaron en el asesinato bajo la dirección del Subsecretario de Defensa Maurilio Pinto de Medeiros. Los cuatro participantes según Luis, serían Maurílio Pinto Jr., Otávio Ernesto, Jorge Luis Fernandes (conocido como el Sofocador) y el policía Admilson Fernandez. 36. El entonces director de HRW y los periodistas de la BBC se habrían encontrado con Luis en distintas oportunidades, obteniendo en cada caso mayor información sobre el patrón de las muertes y la localización del cementerio clandestino. Luis informó también el nombre de las víctimas. Los profesionales de la BBC y de HRW verificaron esos nombres en los archivos de los periódicos locales y encontraron a varios de ellos como muertos o desaparecidos. Los profesionales de la BBC filmaron una de las entrevistas donde Luis presentó amplia información, y en particular los detalles del asesinato de Gilson Nogueira. 37. Según esta información del peticionario, los profesionales de Human Rights Watch y la BBC también tomaron contacto con el reporte investigativo Caco Barcellos, de la red Globo de televisión, quién a su vez entregó esa información a las autoridades de la Policía Federal en Brasilia. Con base en los datos sobre la existencia de un cementerio clandestino, combinadas con la información sobre la muerte de Gilson Nogueira, la policía federal obtuvo un mandato de búsqueda para entrar en la propiedad donde estaría localizado el lugar para el descarte de los cuerpos. El terreno pertenecía al ex policía civil Otavio Ernesto. 38. El 16 de noviembre de 1998, agentes de la Policía Federal entraron en el área de propiedad de Otavio Ernesto para cumplir ese mandato, acompañados por periodistas de la red Globo, BBC y profesionales de Human Rights Watch. Después de una mañana de búsqueda infructuosa de los cadáveres, la policía decidió suspenderla. Sostienen los peticionarios que con la metodología de búsqueda empleada (de tipo geológico) hubieran requerido 20 días para rastrear completamente el área. En su requisa, los policías encontraron armas y detuvieron a Otavio Ernesto por posesión ilegal de armas. Días después, Otavio Ernesto fue puesto en libertad. 39. Las autoridades de la investigación decidieron efectuar una pericia contrastando las armas aprehendidas con las cápsulas deflagradas encontradas en el lugar donde Gilson Nogueira fue muerto. Los análisis de balística demostraron concluyentemente que los mismos correspondían a una de esas armas. Basado en ello, y en la entrevista filmada a Luis, el Promotor de Justicia presentó denuncia contra Otavio Ernesto y fue ordenada su detención. Hasta la fecha de este informe no se habría marcado fecha para su juzgamiento. 40. Siempre según esta información, en abril de 1999, la Jueza Dra. Patricia Gondim Moreira Pereira citó a James Cavallaro, director de HRW, a prestar declaración, y en ella el informó 6

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