humanos, entre ellas al Colectivo de Abogados, acusándolas de “ser caja de resonancia de la
subversión” y de ser responsables de la violencia que sufre el país. […] Con fecha 26 de julio de 1999,
el comandante de la V Brigada […] envía una carta a la […] Secretaria del Interior del departamento de
Norte de Santander, a través de la cual este alto oficial reitera su ataque contra las ONG de derechos
humanos. En su carta dice: “nada que no sea tergiversación y sesgados comentarios se puede esperar,
pues es ampliamente conocida a nivel nacional e internacional, su orquestada campaña de desprestigio
a toda gestión del [E]jército, máxime cuando de esta se pueda colegir con sus difamantes escritos y
comentarios, colaboración de las tropas con grupos al margen de la ley […]”441.
367. Entre 2001 y 2003 la página web de la Dirección Nacional de Estupefacientes, adscrita
al Ministerio del Interior y de Justicia, publicó un texto en el que se refería al Colectivo y sus
integrantes como “tradicionales defensores de las FARC”, como reacción ante el planteamiento
de una acción judicial “contra el programa de erradicación de cultivos ilícitos con el herbicida
glifosato”442. Así, según la Sentencia T-1062/05 de 20 de octubre de 2005 (infra párr. 457),
dictada por la Corte Constitucional, el 6 de abril del mismo año el Ministerio del Interior y de
Justicia informó “que había ordenado retirar de la página [w]eb de la Dirección Nacional de
Estupefacientes la referencia a la Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo”.
De esa cuenta, la Corte Constitucional resolvió advertir a dicha Dirección “que se abst[uvier]a
de publicar, a través de su página de Internet o de cualquier otro medio idóneo, información
alguna relacionada con la supuesta vinculación [del CAJAR] a los asuntos propios de su
competencia, mientras no exist[iera] decisión de autoridad judicial competente que así lo
permit[ier]a”443.
368. El 8 de septiembre de 2003 el entonces Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez,
hizo las siguientes declaraciones durante la ceremonia de transmisión de mando del
comandante de la Fuerza Aérea en la sede del Comando Aéreo de Transporte Militar en la
ciudad de Bogotá:
General […]: asume usted el Comando de la Fuerza Aérea en un momento crucial para la Nación,
cuando la inmensa mayoría del pueblo colombiano ha tomado la decisión de derrotar a los terroristas y
la Fuerza Aérea tiene que participar con una tarea crucial, tanto en lo estratégico como en lo táctico.
[…] [E]sta política de [s]eguridad [d]emocrática es una política de [d]erechos [h]umanos. […] Mientras
[que] para el Gobierno y la Fuerza Pública los derechos humanos son un compromiso de todos los días,
para otros sectores los derechos humanos son una bandera política de ciertas ocasiones. Colombia tiene
que entrar en reflexiones. Por ejemplo, entre los críticos observo teóricos, de quienes discrepo[,] pero
a quienes respeto. Observo organizaciones respetables de derechos humanos, que tienen todo el
espacio en Colombia y tienen que gozar de toda la protección de nuestras instituciones. Y observo
también escritores y politiqueros que finalmente le sirven al terrorismo y que se escudan cobardemente
en la bandera de los derechos humanos. Les da miedo confesar sus aspiraciones políticas y entonces
tienen que esconderse detrás de la bandera de los derechos humanos. […] [M]ientras la[s] Farc y el
terrorismo que la acompaña, mientras la organización terrorista todos los días viola los derechos
humanos, aquel sector politiquero de los derechos humanos sale a defender a las Farc con el pretexto
de defender los derechos humanos. […] Cada vez que en Colombia aparece una política de seguridad
para derrotar el terrorismo, cuando los terroristas empiezan a sentirse débiles, inmediatamente envían
a sus voceros a que hablen de derechos humanos. […] Ellos saben que su única arma es la calumnia
que hipócritamente se esconde detrás de los derechos humanos. Estos señores pueden saber que
aquella determinación de derrotar al terrorismo y a sus secuaces, que una de nuestras decisiones
Cfr. Carta abierta de 24 de agosto de 1999, dirigida por el CAJAR al Presidente de la República (expediente de
prueba, tomo I, anexo al Informe de Fondo, folios 2660 a 2665).
442
En su comunicación ante la Comisión de 28 de octubre de 2004, los peticionarios informaron que el texto de la
publicación indicaba lo siguiente:
A[suntos jurídicos relevantes.] Acción popular contra el programa de erradicación de cultivos ilícitos
con el herbicida glifosato. El 22 de enero de 2001, los señores […], con la coadyuvancia entre otros del
[…] Representante Gustavo Petro y del [C]olectivo de [A]bogados Alvear Restrepo (tradicionales
defensores de las FARC) encabezados por su presidente Alirio Uribe, instauraron ante el [T]ribunal
Administrativo de Cundinamarca, [a]cción [p]opular en contra del Ministerio del Medio Ambiente, el ICA
[Instituto Colombiano Agropecuario] y la Dirección Nacional de Estupefacientes.
Cfr. Comunicación de los peticionarios de 28 de octubre de 2004, presentada ante la Comisión (expediente de
prueba, tomo III, anexo al Informe de Fondo, folios 8005 y 8006).
443
Cfr. Sentencia T-1062/05 de 20 de octubre de 2005, Corte Constitucional de Colombia.
441
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