pues, si sus actos no son investigados con seriedad, resultarían, en cierto modo,
auxiliados por el poder público, lo que comprometería la responsabilidad internacional del
Estado” 191.
112. Además, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 8 de la Convención
Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, los Estados Partes garantizarán a
toda persona que denuncie haber sido sometida a tortura en el ámbito de su jurisdicción
el derecho a que el caso sea examinado imparcialmente.
113. Por último, cabe señalar que los referidos procedimientos, además, deben tomar
en consideración las normas internacionales de documentación e interpretación de los
elementos de prueba forense respecto de la comisión de actos de tortura, tales como las
definidas en el Manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y
otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes (“Protocolo de Estambul”) 192.
B.2 Consideraciones generales sobre el plazo razonable
114. La Corte ha señalado que el derecho de acceso a la justicia en casos de violaciones
a los derechos humanos debe asegurar, en tiempo razonable, el derecho de las presuntas
víctimas o sus familiares a que se haga todo lo necesario para conocer la verdad de lo
sucedido e investigar, juzgar y, en su caso, sancionar a los eventuales responsables 193.
No menos importante es lo indicado por el Tribunal con respecto a que una demora
prolongada en el proceso puede llegar a constituir, por sí misma, una violación a las
garantías judiciales 194.
115. La Corte ha establecido que la evaluación del plazo razonable se debe analizar en
cada caso concreto, en relación con la duración total del proceso, lo cual podría también
incluir la ejecución de la sentencia definitiva. Así, ha considerado cuatro elementos para
analizar si se cumplió con la garantía del plazo razonable, a saber: a) la complejidad del
asunto 195; b) la actividad procesal del interesado 196; c) la conducta de las autoridades
191
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Fondo, supra, párr. 177 , y Caso Angulo Losada Vs.
Bolivia, supra, párr. 93.
192
Cfr. Caso Gutiérrez Soler Vs. Colombia. Sentencia de 12 de septiembre de 2005. Serie C No. 132,
párr. 100, y Caso Vargas Areco Vs. Paraguay. Sentencia de 26 de septiembre de 2006. Serie C No. 155, párr.
93.
193
Cfr. Caso Bulacio Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 18 de septiembre de
2003. Serie C No. 100, párr. 114, y Caso Olivera Fuentes Vs. Perú, supra, párr. 125.
194
Cfr. Caso Hilaire, Constantine y Benjamin y otros Vs. Trinidad y Tobago. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 21 de junio de 2002. Serie C No. 94, párr. 145, y Caso Olivera Fuentes Vs. Perú, supra,
párr. 125.
195
En cuanto al análisis de la complejidad del asunto, la Corte ha tenido en cuenta, entre otros criterios,
la complejidad de la prueba, la pluralidad de sujetos procesales o la cantidad de víctimas, el tiempo transcurrido
desde que se tuvo noticia del hecho que debe ser investigado, las características del recurso contenido en la
legislación interna y el contexto en el que ocurrió la violación. Cfr. Caso Genie Lacayo Vs. Nicaragua. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de enero de 1997. Serie C No 30, párr. 77 y 78, y Angulo Losada Vs.
Bolivia, supra, párrs. 126 y 128.
196
Respecto de la actividad del interesado en obtener justicia, la Corte ha tomado en consideración si la
conducta procesal de este ha contribuido en algún grado a prolongar indebidamente la duración del proceso.
Cfr. Caso Cantos Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 28 de noviembre de 2002. Serie
C No. 97, párr. 57, y Caso Angulo Losada Vs. Bolivia, supra, párrs. 126 y129.
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