25
69.
La Convención ha consagrado como principal garantía de la libertad y la seguridad
individual la prohibición de la detención o encarcelamiento ilegal o arbitrario. La Corte ha
manifestado que el Estado, en relación con la detención ilegal, “si bien […] tiene el derecho
y la obligación de garantizar su seguridad y mantener el orden público, su poder no es
ilimitado, pues tiene el deber, en todo momento, de aplicar procedimientos conformes a
Derecho y respetuosos de los derechos fundamentales, a todo individuo que se encuentre
bajo su jurisdicción”50.
70.
Así es que con la finalidad de mantener la seguridad y el orden públicos, el Estado
legisla y adopta diversas medidas de distinta naturaleza para prevenir y regular las
conductas de sus ciudadanos, una de las cuales es promover la presencia de fuerzas
policiales en el espacio público. No obstante, la Corte observa que un incorrecto actuar de
esos agentes estatales en su interacción con las personas a quienes deben proteger,
representa una de las principales amenazas al derecho a libertad personal, el cual, cuando
es vulnerado, genera un riesgo de que se produzca la vulneración de otros derechos, como
la integridad personal y, en algunos casos, la vida51.
71.
El artículo 7 de la Convención consagra garantías que representan límites al ejercicio
de la autoridad por parte de agentes del Estado. Esos límites se aplican a los instrumentos
de control estatales, uno de los cuales es la detención. Dicha medida debe estar en
concordancia con las garantías consagradas en la Convención, siempre y cuando su
aplicación tenga un carácter excepcional y respete el principio a la presunción de inocencia y
los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, indispensables en una sociedad
democrática52.
72.
El Tribunal observa que el artículo 10, inciso b) de la Ley 815 entonces vigente
disponía:
Para el ejercicio de la función de policía de seguridad determinada en el […] capítulo [tercero la
policía de la Provincia del Chubut] podrá:
[…]
b) Demorar a la persona, que sea necesario conocer sus antecedentes en circunstancias que lo
justifiquen, cuando se niegue a identificar, carezca de documentación o que la misma no constituya
un documento identificatorio fehaciente, dando cuenta inmediata al juez de instrucción en turno.
En todos los casos la orden provendrá del personal al Superior de la Institución y no podrá exceder
las DIEZ (10) horas, debiendo asentarse en los registros policiales habilitados al efecto. La demora
no podrá prolongarse más del tiempo indispensable para el cumplimiento del objetivo de la medida.
Al demorado, se le hará saber el derecho que le asiste de notificar a un familiar o persona de su
confianza, e informarle de su situación […].
73.
Al respecto, la Corte ya ha establecido que el artículo 7 de la Convención tiene dos
tipos de regulaciones bien diferenciadas entre sí, una general y otra específica. La general
se encuentra en el primer numeral: “[t]oda persona tiene el derecho a la libertad y a la
50
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras, supra nota 21, párr. 154; Caso Servellón García y otros Vs.
Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de septiembre de 2006. Serie C No. 152, párr. 86, y
Caso Cabrera García y Montiel Flores Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
26 de noviembre de 2010. Serie C No. 220, párr. 87.
51
52
Cfr. Caso Servellón García y otros Vs. Honduras, supra nota 51, párr. 87.
Cfr. Caso "Instituto de Reeducación del Menor" Vs. Paraguay. Excepciones Preliminares, Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr. 228; Caso López Álvarez Vs.
Honduras. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 1 de febrero de 2006. Serie C No. 141, párr. 67, y Caso
Servellón García y otros Vs. Honduras, supra nota 51, párr. 88.