2
"el Estado debe adoptar todas las medidas legislativas, administrativas y de
cualquier otra índole necesarias para asegurar a los miembros de la Comunidad Moiwana
su derecho de propiedad sobre los territorios tradicionales de los que fueron expulsados y
asegurar, por lo tanto, el uso y goce de esos territorios. Estas medidas deberán incluir la
creación de un mecanismo efectivo para delimitar, demarcar y titular dichos territorios
tradicionales, en los términos de los párrafos 209 a 211 de la presente Sentencia" (punto
resolutivo n. 3).
6.
Poco después, en el presente caso de la Comunidad Indígena Yakye Axa versus
Paraguay (Sentencia del 17.06.2005), los representantes de las víctimas reivindicaron que "el
derecho de las comunidades indígenas a la propiedad colectiva de sus tierras se concreta",
inter alia, "en la obligación del Estado de delimitar, demarcar y titular el territorio de las
respectivas comunidades" (párr. 121(d)). La Corte, a su vez, reconoció la vinculación del
"derecho a la propiedad comunitaria de los pueblos indígenas sobre sus territorios tradicionales
y los recursos naturales ligados a su cultura" con el término "bienes" en el artículo 21 de la
Convención, y valoró la garantía de aquel derecho teniendo presentes las expresiones
tradicionales, el derecho consuetudinario, la filosofía y los valores de dichas comunidades
(párrs. 137 y 154), y ordenó al Estado "identificar el territorio tradicional de los miembros de la
Comunidad indígena Yakye Axa y entregárselo de manera gratuita" (punto resolutivo n. 6).
7.
Entiendo que la entrega definitiva de sus tierras a los miembros de la Comunidad
Indígena Yakye Axa constituye una legítima y necesaria forma de reparación no-pecuniaria, en
las circunstancias del cas d'espèce, que la Corte Interamericana tiene plena facultad de
ordenar, a la luz de lo dispuesto en el artículo 63(2) de la Convención Americana. No se trata
sólo de una restitutio, volviendo al vulnerable statu quo ante de la Comunidad victimada, sino
además de asegurar la garantía de no-repetición de los hechos lesivos de especial gravedad,
que conllevaron al desplazamiento de las víctimas (y a la muerte de algunas de ellas).
8.
La entrega definitiva de las tierras comunales tiene, en el presente caso, repercusiones
mucho más amplias que uno pueda prima facie presuponer, por tratarse, en última instancia,
de una cuestión de sobrevivencia de la identidad cultural de los miembros de aquella
Comunidad. Sólo mediante aquella providencia se estará protegiendo debidamente su derecho
fundamental a la vida lato sensu, abarcando su identidad cultural.
9.
La conciencia jurídica universal, la cual es a mi juicio fuente material de todo el
Derecho, ha evolucionado de tal modo a reconocer esta apremiante necesidad. Lo ilustra la
tríada de las significativas Convenciones de UNESCO, conformada por la Convención de 1972
sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural; la Convención de 2003 para la
Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial; y, más recientemente, la Convención de 2005
sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de Expresiones Culturales.
10.
La Convención de UNESCO de 1972 advierte en su preámbulo que el deterioro o la
desaparición de cualquier ítem del patrimonio cultural o natural empobrece [cf.]
lamentablemente la herencia cultural de "todas las naciones del mundo", pues dicho
patrimonio es del mayor interés y necesita ser preservado como "parte del patrimonio mundial
de la humanidad como un todo"; de ahí la necesidad de establecer un "sistema efectivo de
protección colectiva del patrimonio cultural y natural de notable valor universal"
1
. La Convención de UNESCO de 2003 busca la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial
(para esto invocando los instrumentos internacionales de derechos humanos), conceptualizado
.
1
Consideranda 1 and 5.