2 c) el 30 de septiembre de 2009 los abogados del señor Almonte Herrera interpusieron un recurso de habeas corpus a su favor. Dicho recurso fue concedido el 2 de octubre de 2009, por lo cual el Magistrado Juez de la Segunda Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional ordenó la libertad del señor Almonte Herrera. Esa instancia concluyó que había sido detenido sin orden de juez competente. La resolución fue comunicada oportunamente a la Jefatura de la Policía Nacional, no obstante, no ha sido cumplida. El 4 de octubre de 2009 la Policía Nacional declaró que el señor Almonte estaba bajo su custodia, sin embargo, niega ser responsable de su detención y desaparición. d) los peticionarios señalaron que desde el día 28 de septiembre de 2009 el señor Almonte Herrera fue sometido a continuas torturas en una “casa clandestina” para que confesara su presunta participación en el secuestro. Señalaron la posibilidad de que tras haber sido golpeado en la cabeza con un bate de aluminio, el señor Almonte haya fallecido, junto con otra persona, camino al hospital en un vehículo que posteriormente fue incendiado intencionalmente por agentes policiales; e) el Instituto de Patología Forense del Distrito Nacional practicó dos pruebas de ADN sobre los cuerpos encontrados en el vehículo incendiado, uno de los cuales supuestamente pertenece al señor Almonte Herrera. Los resultados arrojaron que ninguno de los cuerpos le pertenecía, no obstante, los peticionantes atribuyen este resultado a la necesaria intervención de la Policía Nacional, la cual sostenía que el señor Almonte Herrera se encontraba prófugo; f) desde el 3 de octubre de 2009 la Policía Nacional ha incrementado la persecución, el seguimiento y las amenazas contra los representantes del señor Almonte Herrera, sus familiares y amigos. En particular, las viviendas de Yuverky y Joel Almonte Herrera y Ana Josefa Montilla, hermanos y esposa del señor Almonte Herrera, respectivamente, “han estado vigiladas constantemente por miembros de la Policía Nacional”, y sus teléfonos están siendo intervenidos. Asimismo, la señora Ana Josefa Montilla, al ser “seguida” y acosada por policías vestidos de civil, decidió “irse nuevamente a los Estados Unidos” por sentir temor e seguridad. El señor Joel Almonte ha sido víctima de “seguimientos”, por lo que se ha inhibido de todo tipo de acción tendiente a reclamar la aparición de su padre. Los señores Genaro Rincón y Francisco León Herrera, abogados del señor Almonte Herrera, han manifestado que han sido “seguidos” por agentes de la Policía, que sus teléfonos se encuentran intervenidos y que sus oficinas se encuentran vigiladas. El señor Genaro Rincón está en un listado del Departamento de Investigaciones Criminales por haber denunciado el caso; g) el 30 de noviembre de 2009 la Comisión Interamericana envió una solicitud de información urgente al Estado para que en un plazo de 48 horas se refiriera al paradero del señor Juan Almonte Herrera, a las acciones emprendidas para el cumplimiento de la sentencia de habeas corpus y a la situación de seguridad de la familia y los representantes. El Estado no respondió a dicha solicitud; h) el 4 de diciembre de 2009 los peticionarios informaron sobre nuevos hostigamientos y amenazas sufridas por los familiares y representantes del señor Almonte Herrera por agentes de la Policía Nacional, supuestamente como respuesta a sus actuaciones sobre la investigación del paradero del señor Juan Almonte;

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