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A pesar de las condenas en su contra, el señor Canese interpuso “otros
recursos dilatorios”, como los de apelación, prescripción y revisión, los cuales
fueron rechazados. Ante el tercer pedido de revisión, la Corte Suprema de
Justicia del Paraguay hizo lugar a la misma, en relación con todas las
sentencias condenatorias, con lo que los delitos “totalmente probados” contra
el señor Canese quedaron impunes, lo cual constituye “uno de los hechos más
denigrantes de la Corte Suprema de Justicia” del Paraguay.
Las expresiones vertidas por el señor Canese, transmitidas por distintas
emisoras radiales y programas de televisión, causaron grandes perjuicios a la
empresa CONEMPA, ya que se creó una desconfianza hacia la misma que
impidió que el consorcio pudiera ser calificado o adjudicado en diversas
licitaciones para obras públicas. En 1992 la empresa contaba con un plantel
de 850 obreros y empleados, y llegó a contar con menos de 50 en 1997, lo
cual creó un problema social para un grupo de personal calificado de las obras
de Itaipú y Yacyretá, grupo que sufrió las consecuencias de las
manifestaciones del señor Canese. Además, tales expresiones agraviaron
directamente a quienes ejercían los cargos de directores de la empresa
CONEMPA y a todas las empresas que conformaban el consorcio.
La campaña de desprestigio contra CONEMPA no se limitó a las publicaciones
de 1992, sino que se extendió por aproximadamente diez años, sin que en
ningún momento el señor Canese intentara probar la verdad de tales
afirmaciones. Una prueba de ello es que no existen en los tribunales del
Paraguay denuncias firmadas por el señor Canese, quien “sólo se limitó a
difamar e injuriar a través de la prensa en forma reiterada”.
El señor Canese se puso al servicio de un grupo de personas que en la época
de los hechos eran adversarios políticos del señor Wasmosy.
Durante el gobierno del señor Luis González Macchi, el señor Canese se
desempeñó en el cargo de Viceministro de Minas y Energía durante
aproximadamente un año, siendo, por ende, el Jefe de “las Binacionales”.
Durante ese tiempo el señor Canese investigó en los archivos de los entes
binacionales de Itaipú y Yacyretá, sin encontrar documento alguno que le
permitiera respaldar sus imputaciones.
El testigo solicitó a la Corte que rechace la demanda que promueve el señor
Canese contra el Paraguay.
c)
Testimonio del señor Oscar Aranda Núñez, integrante del
Directorio de CONEMPA
El testigo conoce al señor Canese, contra el cual promovió en 1992, en su
carácter de integrante del Directorio de CONEMPA, una querella criminal por
la comisión de los delitos de difamación e injuria.
Desde 1992 y por varios años más, la empresa CONEMPA y, más
específicamente, las personas que conformaban su Directorio han sido
víctimas de ataques en su honor y reputación por el hecho de pertenecer a la
mencionada empresa, la cual conforma un consorcio de empresas paraguayas
que se habían unido para participar en diversas obras relacionadas con el
ente binacional Itaipú.