-40líder o militante del partido particularmente visible, tal como afirmó el Estado, no es menos cierto
que sí era simpatizante del mismo y que el sindicato era relacionado con la UP, el cual que acababa
de tener un éxito electoral relevante, por lo cual él podía estar, en mayor o menor grado, en la
misma situación de vulnerabilidad enfrentada por quienes estaban vinculados con el sindicato.
139. Por ello, es posible considerar que en una época y contexto en que las Fuerzas Armadas
auspiciaban y conformaban grupos paramilitares, en el marco de sus operaciones
contrainsurgentes, y en que el sindicalismo podía ser entendido como parte de una “población civil
insurgente”, la mera percepción de la identidad “comunista”, “guerrillera”, “subversiva” o
“sindicalista”, podía ser suficiente para que ese grupo de personas, por el solo hecho de ser
percibidas o identificadas como miembros del sindicato o de la UP, corrieran riesgos de sufrir
violaciones a sus derechos.
140. En efecto, la Fiscal a cargo de la investigación de la desaparición del señor Isaza Uribe, ante
la pregunta sobre cuál es la hipótesis que ella maneja actualmente sobre los responsables de la
misma, manifestó:
“[…] esta delegada Fiscal, de acuerdo con la prueba que obra en todo el proceso […] se inclina por la autoría en el
grupo de autodefensas campesinas del Magdalena Medio, pues desde los inicios de la investigación se presentaba
claro que el único actor armado que en ese momento estaba golpeando los grupos políticos y sindicales de izquierda
eran las nacientes autodefensas campesinas del Magdalena Medio, con un solo objetivo como era el exterminio de
las guerrillas comunistas y sus agentes de izquierda. […]
[…] La investigación por la desaparición forzada del señor Víctor Manuel Isaza Uribe en la actualidad se adelanta
en conexidad con las conductas delictivas cometidas entre los años 1986, 1987 y 1988, contra dirigentes y
simpatizantes del partido político Unión Patriótica, así como dirigentes y miembros de los sindicatos SUTIMAC y
COLCARBUROS, todos los hechos cometidos en la región del Magdalena Medio Antioqueño, en su mayoría en el
municipio de Puerto Nare, específicamente en el corregimiento La Sierra [… pues] todo indica [que la desaparición]
se dio en el contexto de la persecución de los miembros, militantes y simpatizantes del partido político Unión
Patriótica, […] y fue ella la razón para que esta delegada decidiera anexar por conexidad esta investigación a las
demás. […] Con respecto a Víctor Manuel Isaza Uribe, en el proceso no se encuentra clara su pertenencia al partido
político Unión Patriótica, pero sí está establecido con evidencia testimonial que para la época de los hechos era
representante de los trabajadores en el comité obrero patronal 139.
141. De los elementos analizados se desprende que, aún en el supuesto de la desaparición
forzada del señor Isaza como represalia por haber cometido el homicidio de una persona vinculada
a la jerarquía de la empresa Cementos del Nare, la hipótesis de participación de miembros de
grupos paramilitares no queda excluida y, por el contrario, se fortalece, precisamente por supuestos
vínculos que éstos tendrían con la empresa. En este supuesto, el hecho de que el narcotráfico
hubiese tenido vínculos con grupos paramilitares y/o con la empresa es algo que debió y debería
ser investigado por las autoridades competentes y no excluye una mayor responsabilidad del Estado
por aquiescencia de sus agentes con grupos paramilitares que, en esa época, eran utilizados como
método militar de contrainsurgencia y que, en esa región, se les atribuye una serie de ataques
contra miembros del sindicato SUTIMAC y militantes de la UP.
c)
Conclusión
142. La desaparición del señor Isaza Uribe se enmarca en la serie de asesinatos y desapariciones
de varios miembros del sindicato SUTIMAC que ocurrieron desde 1986 y han sido atribuidos
principalmente a un grupo paramilitar denominado “MAS”. El paramilitarismo era una práctica o
método militar de contrainsurgencia en esa época y tales grupos tenían actividad en esa región.
Puerto Nare era en ese momento una zona militarizada o con presencia relevante de unidades
militares y de policía. En esa época, en numerosos casos han sido verificados patrones de acción
conjunta entre el Ejército y los grupos paramilitares que dominaban la zona. También consta
información que indica que existían vínculos de esos grupos con narcotraficantes, así como con
139
Cfr. Declaración escrita de la señora Luz María Ramírez García (exp. prueba, folios. 6199 a 6204).