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pasamontañas y armas los interceptó. Lo bajaron del vehículo, le apuntaron
a pocos centímetros de la cabeza y lo registraron para ver si estaba armado.
Otros miembros del grupo identificaron al señor Carpio Nicolle.
El testigo vio cómo le disparaban al señor Rivas González, quien venía en el
otro vehículo de la comitiva. Al mismo tiempo escuchó más disparos que
provenían del otro lado del “pick up”. Un sujeto lo pateó y le ordenó que se
subiera al microbús. El señor López Arrivillaga escuchó cuando el líder del
grupo dio la orden de matar al señor Carpio Nicolle y observó cómo le
dispararon a éste a quemarropa, quien se impulsó para cubrir a su esposa, la
señora Arrivillaga de Carpio.
Cuando los sujetos se alejaron, la comitiva se dirigió a Chichicastenango. El
señor Carpio Nicolle estaba vivo pero sangraba mucho. El señor Villacorta
Fajardo había fallecido dentro del vehículo. Al llegar a Chichicastenango se
dirigieron a un pequeño sanatorio. Sin embargo, optaron por llevar al señor
Carpio Nicolle a la cabecera departamental, Santa Cruz de El Quiché.
La ejecución del señor Carpio Nicolle impactó tremendamente a la UCN.
Algunos partidistas, por miedo a alguna represalia, optaron por retirarse de
las filas del partido. No había ninguna persona con el suficiente liderazgo
para sustituir al señor Carpio Nicolle, creándose así un caos interno. Se trató
de unificar a todos los sectores del partido pero no fue posible.
Un año después de la muerte del señor Carpio Nicolle, el señor López
Arrivillaga logró la tercera posición como candidato, pero el partido solamente
obtuvo un curul. Participó en una de las planillas para lograr el control del
partido, con el fin de encausarlo dentro de los planes que les había legado el
señor Carpio Nicolle. Sin embargo, optó por renunciar, aún después de haber
ganado. Con la muerte del señor Carpio Nicolle se destruyó su carrera
política y legislativa, la cual le daba una estabilidad política y económica.
Los hechos ocurridos el 3 de julio de 1993 causaron al testigo un impacto
terrible, al pensar que pudo haber sido una de las personas fallecidas. La
tragedia tuvo consecuencias en la relación con su familia recién formada en
aquél entonces. Portaba arma todo el tiempo y empezó a beber en exceso.
Sentía una creciente preocupación por su esposa e hijos, ya que la situación
era tensa, más aún cuando asesinaron a uno de los investigadores del caso.
Las amenazas incrementaron para varios de los involucrados en el proceso.
Por el bien de su familia y ante el miedo de sus vecinos, tuvo que dejar su
casa y visitó en varias ocasiones a un psiquiatra. Posteriormente se divorció
y se desintegró su hogar. Abandonó la construcción de una casa, por lo que
perdió todo lo invertido. Tuvo gastos originados en el hecho de vivir en una
casa diferente a la de su esposa e hijos. También gastó en comida y realizó
otros pagos relacionados con el agente de seguridad.
Aunque ha superado muchos temores, el daño está hecho y es algo con lo
que tiene que lidiar. Vive con la angustia de ser emboscado o ejecutado.
Además, está preocupado, ya que está seguro de que a algunas personas no
les ha agradado que prosiguieran con este proceso.