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Jorge Carpio”. En Guatemala siguen existiendo los poderes paralelos que
operan en la administración de justicia. Quienes han estado involucrados en
el caso sintieron dolor cuando la sentencia de primer grado los dejó con un
“chivo expiatorio” y sin dejar abierto el procedimiento a los demás autores
inmediatos y mediatos.
Sin embargo, ella continúa impulsando la
investigación del caso y denunciando la impunidad porque le fue muy duro ya
no tener a su líder y a su segundo padre, a quien “habían acribillado como
perro y él no merecía morir así.” Además, este caso “sienta un precedente
jurídico a nivel de asesinatos de periodistas”.
La señora Fischer y su familia directa han sido víctimas de amenazas,
hostigamientos, intercepciones telefónicas y han sufrido el exilio. En julio de
1994, tras una amenaza de que a ella y a su familia los iban a “quebrar”, se
exilió en los Estados Unidos con sus dos hijos menores de edad.
Posteriormente, amenazaron a sus hermanas. También fue amenazada por el
Vice Ministro de Gobernación, quien era Director de Inteligencia cuando
asesinaron al señor Carpio Nicolle, ya que no quería que la señora Fischer
declarara sobre la autoría intelectual del caso y le señaló que si lo hacía, “iba
a perecer como una […] comunista más”. Sin embargo, ella declaró sobre
dicha autoría intelectual y levantó una denuncia ante el Ministerio Público.
Ese mismo día el Fiscal General llegó a la residencia de la señora Fischer y le
dijo que no quería saber el nombre del oficial que la había amenazado.
Posteriormente, el 19 de junio de 2004 la señora Fischer sufrió un atentado
en el que uno de sus agentes de seguridad fue herido. Ella pagó en el
hospital la cantidad de 8.000 dólares por la atención de su escolta y, además,
éste será sometido a otra operación.
Las personas encargadas de su
protección no cuentan con equipo adecuado ni con identificaciones. Debido al
atentado, la señora Fischer sacó a su hija del país. “[Y]a est[á] cansada [de]
que […] todos los buenos [se] ten[gan] que ir de Guatemala y los malos se
qued[e]n tranquilamente viviendo ahí.”
La impunidad de este caso “denota la autoría intelectual de los poderes que
siempre han mantenido a nuestros países en zozobra.” El ejército y la clase
alta en Guatemala han tenido “un pacto de sangre” y esto ha ocasionado que
el caso continúe plenamente en la impunidad. Además, la muerte del señor
Carpio Nicolle fue un mensaje para que Ramiro de León Carpio supiera que
“quien continua[ba] mandando en Guatemala era el ejército”. La familia
Carpio Arrivillaga y la señora Fischer han luchado desde hace 11 años y, por
fin, ven “una luz” con la Corte Interamericana.
La UCN se desarticuló poco a poco después de la muerte del señor Carpio
Nicolle, pues él era el centro y el motor de dicho partido político. A raíz de su
muerte no hubo un liderazgo suficientemente fuerte como para sustituirlo y la
gente cercana al señor Carpio Nicolle abandonó el partido. Muchas personas
del partido se quedaron luchando porque tenían la esperanza que la señora
Arrivillaga de Carpio tomara las riendas del partido. Sin embargo, ella no lo
hizo porque se dedicó, junto con la señora Fischer, a la investigación y al
esclarecimiento del asesinato del señor Carpio Nicolle. La UCN participó en
una elección después de su muerte y, por no haber obtenido cierto porcentaje
de votación, el partido desapareció con base en la legislación guatemalteca.
Asimismo, faltó organización y previsión en el partido. Por su parte, “El
Gráfico”, “sin el motor” del señor Carpio Nicolle sufrió, además, el boicot a