- 61 deber de repararlo adecuadamente, y que esa disposición recoge una norma consuetudinaria que
constituye uno de los principios fundamentales del Derecho Internacional contemporáneo sobre
responsabilidad de un Estado257.
187. La reparación del daño ocasionado por la infracción de una obligación internacional requiere,
siempre que sea posible, la plena restitución (restitutio in integrum), que consiste en el
restablecimiento de la situación anterior258. De no ser esto factible, como ocurre en la mayoría de
los casos de violaciones a derechos humanos, el Tribunal determinará medidas para garantizar
los derechos conculcados y reparar las consecuencias que las infracciones produjeron259. Por
tanto, la Corte ha considerado la necesidad de otorgar diversas medidas de reparación, a fin de
resarcir los daños de manera integral, por lo que además de las compensaciones pecuniarias, las
medidas de restitución, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición tienen especial
relevancia por los daños ocasionados260.
188. Este Tribunal ha establecido que las reparaciones deben tener un nexo causal con los
hechos del caso, las violaciones declaradas, los daños acreditados, así como las medidas
solicitadas para reparar los daños respectivos. Por lo tanto, la Corte deberá observar dicha
concurrencia para pronunciarse debidamente y conforme a derecho 261.
189. En consideración de las violaciones declaradas en el capítulo anterior, el Tribunal procederá
a analizar las pretensiones presentadas por la Comisión y los representantes, así como los
argumentos del Estado, a la luz de los criterios fijados en la jurisprudencia de la Corte en relación
con la naturaleza y alcance de la obligación de reparar, con el objeto de disponer las medidas
dirigidas a reparar los daños ocasionados a las víctimas262.
190. La jurisprudencia internacional y en particular de la Corte, ha establecido reiteradamente
que la sentencia constituye por sí misma una forma de reparación263. No obstante, considerando
las circunstancias del presente caso y los sufrimientos que las violaciones cometidas causaron a
las víctimas, la Corte estima pertinente fijar otras medidas.
A. Parte Lesionada
191. Este Tribunal reitera que se considera parte lesionada, en los términos del artículo 63.1 de
la Convención, a quien ha sido declarada víctima de la violación de algún derecho reconocido en
la misma. Por lo tanto, esta Corte considera como “parte lesionada” al señor Jorge Vásquez
Durand, así como su cónyuge María Esther Gomero Cuentas, sus hijos Jorge Luis Vásquez
libertades conculcados. Dispondrá asimismo, si ello fuera procedente, que se reparen las consecuencias de la medida o
situación que ha configurado la vulneración de esos derechos y el pago de una justa indemnización a la parte lesionada”.
257
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de julio de 1989. Serie C No.
7, párr. 25, y Caso Andrade Salmón Vs. Bolivia, supra, párr. 188.
258
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Reparaciones y Costas, supra, párr. 25, y Caso I.V. Vs. Bolivia, supra,
párr. 325.
259
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Reparaciones y Costas, supra, párr. 29, y Caso I.V. Vs. Bolivia, supra,
párr. 325.
260
Cfr. Caso De la Masacre de las Dos Erres Vs. Guatemala, supra, párr. 226, y Caso I.V. Vs. Bolivia, supra, párr. 325.
261
Cfr. Caso Ticona Estrada y otros Vs. Bolivia, supra, párr. 110, y Caso Andrade Salmón Vs. Bolivia, supra, párr. 188.
262
Cfr. Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Reparaciones y Costas, supra, párr. 25 a 27, y Caso Andrade Salmón
Vs. Bolivia, supra, párr. 189.
263
Cfr. Caso Neira Alegría y otros Vs. Perú. Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de septiembre de 1996. Serie C No.
29, párr. 56, y Caso Andrade Salmón Vs. Bolivia, supra, párr. 189.