13
en particular, en relación con los hechos que ocurrieron en la aldea de Moiwana" 50. Si ha
habido casos de masacres, inclusive de reconocimiento de responsabilidad por parte de los
propios Estados en cuestión, ¿cómo negar la ocurrencia de crímenes de Estado?
36.
Uno de los más extensos y recientes informes de las Comisiones de la Verdad de
nuestros tiempos, el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) del Perú
(2003), que cubre el período 1980-2000, revela los resultados trágicos de la así-llamada
"lucha contra el terrorismo", cuando los actos iniciales de grupos terroristas 51 conllevan al
Estado a practicar él mismo, equivocadamente, el terrorismo: en los términos de las
conclusiones generales del referido Informe Final, esta situación llevó al colapso del Estado de
Derecho, y a la práctica sistemática, ya no sólo por parte de grupos terroristas sino del propio
Estado, de torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes, ejecuciones extrajudiciales,
masacres, desapariciones forzadas de personas, prohibición de entierros, violaciones graves y
masivas de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, constituyendo a
veces crímenes de lesa-humanidad 52.
37.
Las secuelas de esta situación demencial han sido identificadas por la CVR: las
injusticias, el desamparo y la impunidad (con la implosión del Poder Judicial y del Poder
Legislativo, así como del Ministerio Público, y la hipertrofia autoritaria del Poder Ejecutivo), el
doloroso proceso de desarraigo y empobrecimiento de miles de personas, la casi imposibilidad
de superar las heridas del pasado (v.g., en consecuencia de las matanzas de inocentes), los
abismos de corrupción de la autocracia, la profunda desconfianza en el poder público, la
"descomposición moral" y el "debilitamiento del tejido social e institucional" 53. En suma, a los
crímenes de grupos terroristas se agregaron, en amplia escala, los crímenes de Estado.
38.
Y éstos últimos siguen lamentablemente repitiéndose, en distintas latitudes, en medio
a la manipulación, o fabricación de la así-llamada "opinión pública" (o publicada). El ser
humano "pos-moderno" parece haber perdido su memoria, y con esto siguen repitiéndose los
crímenes de Estado. Así, poco después de la invasión y ocupación de Iraq en 2003,
perpetradas por una autodesignada "coalición de Estados" al margen de la Carta de las
Naciones Unidas, en una de las más flagrantes violaciones del Derecho Internacional en las
últimas décadas, se han sucedido matanzas de inocentes, detenciones arbitrarias (inclusive en
prisiones secretas), prácticas sistemáticas de tortura y tratos crueles, inhumanos y
degradantes, violaciones graves e sistemáticas de los derechos humanos y del Derecho
Internacional Humanitario, de conocimiento público y notorio, y fehacientemente
comprobadas 54, en ejecución - ciertamente equivocada - de una política de Estado (la así50
.
51
.
CtIADH, Sentencia del 15.06.2005, párr. 216.
Sendero Luminoso y MRTA.
52
.
Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), Informe Final - Conclusiones Generales, Lima,
CVR, 2003, pp. 11-19, y cf. pp. 20, 24 y 26-29.
53
.
Ibid., pp. 30 y 34-43. Y para una evaluación reciente de la implementación de las
recomendaciones del referido Informe Final de la CVR del Perú, cf. Defensoría del Pueblo, A Dos Años de
la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Lima, DP/Informe Defensorial n. 97, 2005, pp. 17-333.
54
.
Cf., muy recientemente, v.g.: United Nations/Committee against Torture, Consideration of
Reports Submitted by States Parties under Article 19 of the Convention - United States of America:
Conclusions and Recommendations of the Committee against Torture, documento CAT/C/USA/CO/2, del