patrón, diciéndome donde me tocaba barrer, cuando salió ISMAEL PERDOMO y me llamó y me
dijo que quería platicar conmigo y yo le dije que si estaba bien, y el me dijo que hay (sic) nos
íbamos a ver. […] El día viernes de esa misma semana mi hija […] me dijo que me habían ido a
buscar unos muchachos […] ese mismo día me dijo el encargado de las tarjetas de la
municipalidad que me habían ido a buscar […] dos personas que se habían identificado como
agentes […]
[…] anoche a eso de las 12 de la noche llegaron a la casa unos hombres, tocaron la puerta y
decían si podía salir afuera que querían platicar conmigo, pero yo no les abrí, ahí estuvieron
como media hora, y como no salí se fueron […] Ismael Perdomo tiene algo que ver por las
palabras que nos dijo cuando sucedió el caso […] temo por mi vida y quiero que me digan que
puedo hacer104.
89.
Asimismo, esta Corte observa que en la opinión técnico jurídica emitida por el
Ministerio Público en el año 2003 se concluye que la FUSEP, dirigida en ese entonces
por el Sargento Perdomo, “NO EJECUTÓ NINGUNA ACCIÓN tendente [sic] a detener a
los posibles autores materiales del asesinato, no realizó ningún retén policial,
asumiendo una actitud despreocupada e indiferente ante la situación planteada,
pretendiendo desviar en varias oportunidades […] la investigación, o mantenerla en un
estado completamente pasivo”105. En este sentido, afirmó que
según las investigaciones, el Sargento Ismael Perdomo tuvo una participación muy activa
en el desv[ío] del curso de las investigaciones desde el mismo día de los hechos; […] Los
testigos Alex Dencen Andino y Marco Antonio Urraco manifiesta[ro]n que fueron
coaccionados por parte del Sargento Perdomo para que no declararan acerca de los
hechos; y en el caso de Juan Francisco [López] Mejía, éste fue coaccionado para que
incriminara a dos personas que no tenían nada que ver con el caso, a cambio de decretar
su libertad, ya que se encontraba detenido en las celdas de la Policía por el hurto de una
bicicleta […]
[Juan Francisco Mejía López es] testigo clave para la resolución del caso, ya que el equipo
de investigadores de la Dirección de Investigación confirmó que este joven fue coaccionado
por parte del sargento Ismael Perdomo para que declarara en contra de sus dos primos
[…] es importante mencionar que a esta fecha se desconoce el paradero de este testigo y
que le corresponde a la Policía […] ubicarlo para que pueda rendir su declaración testifical
ante el Juez que conoce de la causa, a fin de lograr la detención del sargento Perdomo,
quien a todas luces tiene participación en este caso106.
90.
Confirmando lo anterior, el ex fiscal asignado a la investigación de este caso,
Saúl Benjamín Zapata declaró posteriormente que:
el delegado de Policía de Tela en ese entonces […] llamó a Ceiba, para [informar] que
tenían detenido a un sujeto ‘menor de edad’, que decía que era uno de los autores del
asesinato, [cuando lo indagaron] [l]o que nos llamó la atención fue lo que nos dijo sobre el
Jefe de la Policía de Tela[,] que él lo había presionado para que [se autoinculpara de ser]
uno de los asesinos al grado de amenazarlo de muerte, nuestra sospecha fue de que (sic)
la Policía sabía y encubría a los verdaderos asesinos[;] a la semana más o menos el
Juzgado de Tela dejó en libertad a este menor porque no había méritos contra él, pero sí
nos sirvió la declaración en el sentido de que empezamos a investigar la implicación de la
autoridad Policial en el hecho, fue así que logramos llegar hasta una comunidad que se
llama Esparta, donde habitaba una de las personas que había planificado el asesinato y
que por apodo lo llamaban si mal no recuerdo “el Tigre” y que éste había actuado en
concordancia con otras personas pudientes del sector para planificar el hecho, la aparente
razón o motivo principal [fue] que Yaneth [sic] Kawas era una protectora insaciable del
104
Cfr. declaración de Dencen Alex Andino Alvarado de 9 de diciembre de 2003, supra nota 51.
105
opinión técnico jurídica Nº DCAT-SATJ- AFS 022/2003, supra nota 31.
106
opinión técnico jurídica Nº DCAT-SATJ- AFS 022/2003, supra párr. 31.
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