10
27.
La Comisión de Esclarecimiento Histórico6 (en adelante, la “CEH”), en su
Informe “Guatemala: Memoria del Silencio” (en adelante, “Informe de la CEH” o “Memoria
del Silencio”), concluyó que el enfrentamiento armado en Guatemala constituyó un
fenómeno multicausal7, por la convergencia de una serie de factores, como la injusticia
estructural, el cierre de los espacios políticos, el racismo, la profundización de una
institucionalidad excluyente y antidemocrática, así como la renuencia a impulsar reformas
sustantivas que pudieran haber reducido los conflictos estructurales. Asimismo, a la par de
las causas intrínsecas, inherentes a la propia historia guatemalteca, la Guerra Fría, la
consecuente política anticomunista imperante en el continente y la Doctrina de Seguridad
Nacional como manifestación ideológica de la lucha contra el “enemigo interno” jugaron un
papel fundamental en la génesis, desarrollo y perpetuación del conflicto8.
28.
De conformidad con esta ideología, la noción de enemigo interno
conceptualizó, no sólo a los grupos armados insurrectos, sino que fue ampliándose
progresivamente hasta abarcar cualquier opinión o movimiento disidente o diverso del
discurso oficial, incluyéndose a intelectuales, artistas, estudiantes, docentes, líderes
sindicales y otros múltiples actores que sufrieron las consecuencias de la violencia
sistemática durante el conflicto armado interno9.
29.
La CEH hizo hincapié en el papel de la inteligencia militar dentro del conflicto,
observando que “la Inteligencia con base en la Doctrina de Seguridad Nacional aplicó un
concepto no convencional y distorsionado de enemigo interno que le permitió operar con
métodos y técnicas que no respetaron la Constitución, la ley, ni los derechos humanos”10. Si
bien la inteligencia “realizó actividades propias vinculadas con el enfrentamiento armado”, en
realidad “fue el eje conductor de una política de Estado que aprovechó el escenario del
enfrentamiento armado para controlar a la población, a la sociedad, al Estado y al propio
Ejército”11. Según la CEH, la Inteligencia en Guatemala fue diseñada y dirigida en sus
operaciones esencialmente por dos organismos: la Sección de Inteligencia del Ejército o la
Dirección de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional que se ha conocido como
la G-2 y una unidad del Estado Mayor Presidencial que se ha conocido popularmente como
La Regional o El Archivo que asesoraba directamente a la Presidencia de la República. De
acuerdo a la CEH, “ambas estructuras siempre han superpuesto sus funciones y han actuado
sin límites, de manera peligrosa e ilegal”, actuando la Policía Nacional y la Guardia de
Hacienda como cuerpos operativos de la Inteligencia del Ejército12.
30.
La política contrainsurgente caracterizada por el terror, la violencia y las
violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos, tuvo consecuencias
particularmente dramáticas para aquellas personas que pudieran, a los ojos del aparato
represivo, ser caracterizados como subversivos bajo la referida noción de enemigo interno,
6
La Comisión de Esclarecimiento Histórico fue establecida el 23 de junio de 1994 mediante el Acuerdo de
Oslo, con el fin de esclarecer las violaciones a los derechos humanos vinculadas con el enfrentamiento armado en
Guatemala. Informe de la CEH disponible en: http://shr.aaas.org/guatemala/ceh/mds/spanish/
7
CEH, Guatemala Memoria del Silencio, Tomo I, Capítulo 1, Causas y orígenes del enfrentamiento armado
interno, pág. 80.
8
CEH, Guatemala Memoria del Silencio, Tomo V, Capítulo 4, Conclusiones, pág. 24.
9
CEH, Guatemala Memoria del Silencio, Tomo II, Capítulo 2, Título XI: Las Desapariciones Forzadas, pág.
426.
10
CEH, Guatemala Memoria del Silencio, Tomo II, Capítulo 2, Título III: La Inteligencia, pág. 76.
11
CEH, Guatemala Memoria del Silencio, Tomo II, Capítulo 2, Título III: La Inteligencia, pág. 75.
12
CEH, Guatemala Memoria del Silencio, Tomo II, Capítulo 2, Título III: La Inteligencia, pág. 93.