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viajó nuevamente a Guatemala y se reunió con oficiales de la Embajada de los
Estados Unidos, que le indicaron las gestiones que habían estado realizando y
que le informaron que el Ejército no estaba cooperando en la investigación de la
desaparición de su hermano; que creía que el Ejército estaba encubriendo la
desaparición; que en la primavera de 1990 se enteró que unos agentes del FBI,
Ricardo Roberto de la Embajada de los Estados Unidos y Michael Shawcross,
entrevistaron a unos patrulleros civiles de El Llano llamados Mario Cano,
Hipólito Ramos García, Vicente Cifuentes y López Herrera; que nunca arrestaron
a los responsables; que Daniel Velásquez, Jefe de la Patrulla Civil de Las
Majadas, fue el encargado de quemar y de trasladar los restos; que éste nunca
fue arrestado; que en enero de 1992 la familia Blake realizó su decimoctavo
viaje a Guatemala; que Felipe Alva les ofreció ayudarles a cambio de dinero;
que Michael Shawcross recibió de Felipe Alva dos cajas que contenían pedazos
pequeños de huesos; que en junio de 1992 estuvo en Guatemala cuando
encontraron los huesos, estacas de una tienda de campaña y los anteojos de su
hermano; que no fue sino hasta siete años después de la desaparición que supo
de su paradero; que los restos estaban en el lugar exacto donde Justo
Victoriano Martínez Morales había indicado, por lo que era claro que su historia
de que la Patrulla Civil de El Llano había asesinado a su hermano era cierta;
que en noviembre de 1992 se reunió en Nueva York con el Teniente Coronel
Otto Noack Sierra, el cual estuvo presente cuando se descubrieron los restos;
que este Coronel le informó que la Inteligencia Militar guatemalteca supo casi
de inmediato lo sucedido a su hermano; que en diciembre de 1993 se reunió en
la Embajada de los Estados Unidos con el Teniente Coronel Noack y con el
Presidente Ramiro de León Carpio; que les solicitó que el Estado reconociera su
responsabilidad en los hechos, sancionara a los responsables y pagara una
compensación; que el Presidente le respondió que era cierto que la Patrulla Civil
había matado a su hermano; que el Ejército lo supo todo el tiempo pero que lo
encubrió y que respecto de la sanción y compensación tendría que considerarlo;
que de las ocho o diez personas responsables sólo Vicente Cifuentes fue
detenido; que Felipe Alva actualmente es Alcalde de Chiantla; que aunque el
General Gramajo le informó sobre una acción judicial en 1986 no ha sabido
nada sobre ese procedimiento o respecto de cualquier otro; que si su familia no
hubiera realizado más de 20 viajes durante siete años no se hubiera enterado
de lo que pasó; que en vista de que el Jefe de Inteligencia Militar y que el
Ministro de Defensa, además de otros oficiales, no podían dar una lista de la
patrulla civil, era absolutamente absurdo tratar de litigar en Guatemala y que
por eso no contrataron un abogado ni iniciaron un procedimiento; que gastaron
de 80 mil a 100 mil dólares en la búsqueda de su hermano; que después de la
desaparición sufrió un ataque fuerte de depresión y que ha gastado miles de
dólares en consultas con psiquiatras y medicamentos y que la vida de su familia
se vio afectada, más aún por tratarse de un sufrimiento causado por una
desaparición.
32.
El 7 de agosto de 1997 la Comisión Interamericana presentó su escrito de
alegatos finales en el cual sostuvo que había demostrado plenamente que Guatemala
violó múltiples derechos de la Convención Americana. Reiteró su solicitud de la
demanda en el sentido de que la Corte declarara que Guatemala es responsable de la
desaparición forzada del señor Nicholas Blake, ya que cuando éste fue secuestrado y
posteriormente desaparecido, ésta era una práctica sistemática de las autoridades
estatales. Agregó que de acuerdo con la prueba documental y las declaraciones de los
testigos quedó probado que Guatemala violó los siguientes artículos: Derecho a la
Libertad Personal (artículo 7), Derecho a la Integridad Personal (artículo 5), Derecho a