48
disposición resulta relevante para definir el alcance del artículo 26, dado que “la Declaración
Americana, constituye, en lo pertinente y en relación con la Carta de la Organización, una
fuente de obligaciones internacionales”198. Asimismo, el artículo 29.d de la Convención
Americana dispone expresamente que “[n]inguna disposición de la presente Convención puede
ser interpretada en el sentido de: […] d) excluir o limitar el efecto que puedan producir la
Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y otros actos internacionales de la
misma naturaleza”.
145. Además de la derivación del derecho al trabajo a partir de una interpretación del artículo
26 en relación con la Carta de la OEA, junto con la Declaración Americana, el derecho al trabajo
está reconocido explícitamente en diversas leyes internas de los Estados de la región199, así
como un vasto corpus iuris internacional; inter alia: el artículo 6 del Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales200, el artículo 23 de la Declaración Universal de
Derechos Humanos201, los artículos 7 y 8 de la Carta Social de las Américas 202, los artículos 6 y
7 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Económicos, Sociales y
Culturales203, el artículo 11 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer204, el artículo 32.1 de la Convención sobre los Derechos del
Niño205, así como el artículo 1 de la Carta Social Europea206 y el artículo 15 de la Carta Africana
sobre los Derechos Humanos y de los Pueblos207.
198
Cfr. OC-10/89, supra, párrs. 43 y 45.
Entre las normas constitucionales de los Estados parte de la Convención Americana que refieren de alguna forma
a la protección del derecho al trabajo, se encuentran: Argentina (art. 14 bis), Bolivia (art. 46 y 48), Brasil (art. 6),
Colombia (art. 25), Costa Rica (art. 56), Chile (art. 19), Ecuador (art. 33), El Salvador (art. 37 y 38), Guatemala (art.
101), Haití (art. 35), Honduras (arts. 127 y 129), México (art. 123), Nicaragua (arts. 57 y 80), Panamá (art. 64),
Paraguay (art. 86), Perú (art. 2), República Dominicana (art. 62), Surinam (art. 4), y Uruguay (art.36), y Venezuela
(art. 87).
200
Artículo 6.1. Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho a trabajar, que comprende el derecho
de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o aceptado, y
tomarán medidas adecuadas para garantizar este derecho […].
201
Artículo 23. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y
satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a
igual salario por trabajo igual. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria,
que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso
necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
202
Artículo 8. La promoción del trabajo decente, la reducción del desempleo y del subempleo y la atención a los
desafíos del trabajo informal son elementos esenciales para alcanzar el desarrollo económico con equidad. El respeto de
los derechos de los trabajadores, la igualdad de oportunidades en el empleo y la mejora de las condiciones de trabajo
son elementos esenciales para lograr la prosperidad. La cooperación y el diálogo social entre representantes de los
gobiernos, los trabajadores, empleadores y otras partes interesadas promueven una buena gestión y una economía
estable.
203
Artículo 6. Toda persona tiene derecho al trabajo, el cual incluye la oportunidad de obtener los medios para
llevar una vida digna y decorosa a través del desempeño de una actividad lícita libremente escogida o aceptada. Los
Estados partes se comprometen a adoptar las medidas que garanticen plena efectividad al derecho al trabajo, en
especial las referidas al logro del pleno empleo, a la orientación vocacional y al desarrollo de proyectos de capacitación
técnico-profesional, particularmente aquellos destinados a los minusválidos […].
Artículo 7. Condiciones Justas, Equitativas y Satisfactorias de Trabajo - Los Estados partes en el presente Protocolo
reconocen que el derecho al trabajo al que se refiere el artículo anterior, supone que toda persona goce del mismo en
condiciones justas, equitativas y satisfactorias, para lo cual dichos Estados garantizarán en sus legislaciones nacionales,
de manera particular: trabajo para lo cual se tendrán en cuenta sus calificaciones, competencia, probidad y tiempo de
servicio; d. la estabilidad de los trabajadores en sus empleos, de acuerdo con las características de las industrias y
profesiones y con las causas de justa separación. En casos de despido injustificado, el trabajador tendrá derecho a una
indemnización o a la readmisión en el empleo o a cualquier otra prestación prevista por la legislación nacional […].
204
Artículo 11. 1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra
la mujer en la esfera del empleo a fin de asegurar, en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, los mismos
derechos […].
205
Artículo 32. […] 2. Los Estados Partes adoptarán medidas legislativas, administrativas, sociales y educacionales
para garantizar la aplicación del presente artículo. Con ese propósito y teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes
de otros instrumentos internacionales, los Estados Partes, en particular: a) Fijarán una edad o edades mínimas para
trabajar; b) Dispondrán la reglamentación apropiada de los horarios y condiciones de trabajo; c) Estipularán las
penalidades u otras sanciones apropiadas para asegurar la aplicación efectiva del presente artículo.
199