la Organización de los Estados Americanos (en adelante “Carta de la OEA”)123. En tal sentido,
los artículos 45.b y c124, 46125 y 34. g126 de la Carta establecen normas que refieren al
derecho al trabajo. Adicionalmente, la Corte ha indicado en su Opinión Consultiva OC-10/89,
que los Estados Miembros han entendido que la Declaración Americana contiene y define
aquellos derechos humanos esenciales a los que la Carta se refiere de manera que no se
puede interpretar y aplicar la Carta de la Organización en materia de derechos humanos,
sin integrar las normas pertinentes de ella con las correspondientes disposiciones de la
Declaración, como resulta de la práctica seguida por los órganos de la OEA127. En este
sentido, el artículo XIV de la referida Declaración dispone que “[t]oda persona tiene derecho
al trabajo en condiciones dignas y a seguir libremente su vocación […]”. Asimismo, el artículo
29.d de la Convención Americana dispone expresamente que “[n]inguna disposición de la
presente Convención puede ser interpretada en el sentido de: […] d) excluir o limitar el
efecto que puedan producir la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y
otros actos internacionales de la misma naturaleza”. Además, la Corte indicó que el corpus
iuris internacional128 establece el referido derecho129.
102. Este Tribunal ha precisado que la estabilidad laboral no consiste en una permanencia
irrestricta en el puesto de trabajo, sino de respetar este derecho, entre otras medidas,
otorgando debidas garantías de protección al trabajador a fin de que, en caso de despido,
se realice éste bajo causas justificadas, lo cual implica que el empleador acredite las razones
suficientes para imponer dicha sanción con las debidas garantías, y frente a lo cual el
123
Cfr. Caso Lagos del Campo Vs. Perú, supra, párr. 143, y Caso Mina Cuero Vs. Ecuador, supra, párr. 128.
Artículo 45 de la Carta de la OEA. - Los Estados miembros, convencidos de que el hombre sólo puede
alcanzar la plena realización de sus aspiraciones dentro de un orden social justo, acompañado de desarrollo
económico y verdadera paz, convienen en dedicar sus máximos esfuerzos a la aplicación de los siguientes
principios y mecanismos: […] b) El trabajo es un derecho y un deber social, otorga dignidad a quien lo realiza
y debe prestarse en condiciones que, incluyendo un régimen de salarios justos, aseguren la vida, la salud y
un nivel económico decoroso para el trabajador y su familia, tanto en sus años de trabajo como en su vejez,
o cuando cualquier circunstancia lo prive de la posibilidad de trabajar; c) Los empleadores y los trabajadores,
tanto rurales como urbanos, tienen el derecho de asociarse libremente para la defensa y promoción de sus
intereses, incluyendo el derecho de negociación colectiva y el de huelga por parte de los trabajadores, el
reconocimiento de la personería jurídica de las asociaciones y la protección de su libertad e independencia,
todo de conformidad con la legislación respectiva […].
124
Artículo 46 de la Carta de la OEA. - Los Estados miembros reconocen que, para facilitar el proceso de la
integración regional latinoamericana, es necesario armonizar la legislación social de los países en desarrollo,
especialmente en el campo laboral y de la seguridad social, a fin de que los derechos de los trabajadores sean
igualmente protegidos, y convienen en realizar los máximos esfuerzos para alcanzar esta finalidad.
125
Artículo 34.g de la Carta de la OEA. - Los Estados miembros convienen en que la igualdad de oportunidades,
la eliminación de la pobreza crítica y la distribución equitativa de la riqueza y del ingreso, así como la plena
participación de sus pueblos en las decisiones relativas a su propio desarrollo, son, entre otros, objetivos básicos
del desarrollo integral. Para lograrlos, convienen asimismo en dedicar sus máximos esfuerzos a la consecución
de las siguientes metas básicas: […] g) Salarios justos, oportunidades de empleo y condiciones de trabajo
aceptables para todos.
126
Cfr. Interpretación de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en el marco del
artículo 64 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Opinión Consultiva OC-10/89 de 14 de julio
de 1989. Serie A No. 10, párr. 43, y Caso Pavez Pavez Vs. Chile, supra, párr. 87.
127
Por ejemplo: el artículo 6 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el
artículo 23 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, los artículos 7 y 8 de la Carta Social de las
Américas, los artículos 6 y 7 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, el artículo 11 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, el artículo 32.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, así como el
artículo 1 de la Carta Social Europea y el artículo 15 de la Carta Africana sobre los Derechos Humanos y de los
Pueblos.
128
129
Cfr. Caso Lagos del Campo Vs. Perú, supra, párr. 145, y Caso Pavez Pavez Vs. Chile, supra, párr. 87.
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