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Se han hecho gastos sobre todo en medicamentos para los nervios de la
madre de la víctima.
Toda la familia sufrió enorme desesperación,
intranquilidad y angustia. La madre de la víctima estuvo en una constante
zozobra los primeros años; ella sigue teniendo la expectativa de que Abelardo
Antonio aparezca vivo. La madre de este sufre de insomnio, depresiones
graves y nerviosismo hasta la actualidad. Lo terrible es la incertidumbre de
no saber si la víctima está viva o muerta. La duda y la esperanza han
acompañado a la madre durante los últimos trece años y ella espera que se
castigue a los responsables y que se haga justicia.
36.
Juan Carlos Suárez Sánchez, hermano de Andrés Eloy Suárez
Sánchez.
Andrés Eloy Suárez Sánchez nació el 22 de septiembre de 1956 y desapareció
el 27 de febrero de 1989. Había aprobado el tercer año de bachillerato.
Trabajaba en carpintería y repostería y había asistido a cursos de repostería,
panadería y carpintería. Era soltero y no tuvo hijos. Aportaba regularmente
para cubrir los gastos de la casa desde que comenzó a trabajar. Al momento
del evento ganaba el salario mínimo. A pesar de que ganaba poco, lo que
aportaba era una ayuda para la familia. Sin embargo, lo que más les duele a
sus familiares es su ausencia.
Todos los gastos relacionados con el esfuerzo por localizar el paradero de su
hermano y la búsqueda de justicia han sido cubiertos COFAVIC.
La madre de la víctima, María Antonia Sánchez de Suárez, recibe tratamiento
psiquiátrico por un costo de 180.000,00 Bs. (ciento ochenta mil bolívares)
mensuales y toma medicinas para tranquilizarse.
El sentimiento más
duradero ha sido el de tristeza e impotencia ante los hechos ocurridos y la
sensación de no poder obtener justicia por pertenecer a una familia muy
humilde.
El mayor obstáculo para entender lo sucedido ha sido la
incertidumbre de no saber dónde está Andrés Eloy, la falta de esclarecimiento
de los hechos ocurridos y la circunstancia de no haber podido enterrar a la
víctima dignamente. El declarante espera que se haga justicia y que se
ubiquen los restos de su hermano para sepultarlo de acuerdo a sus creencias
religiosas.
37.
Emileydis Ferrán Cedeño, hermana de Jesús Salvador Cedeño.
Jesús Salvador Cedeño murió a los veintiséis años de edad. Estudiaba
derecho, trabajaba como asesor jurídico y era soltero. Después de su
muerte, su familia se enteró de que tuvo un hijo, a quien no llegó a
reconocer. Ayudaba económicamente con aportes mensuales a su madre,
Sofía Cedeño, desde que había comenzado a trabajar, le facilitaba los
estudios a la declarante y él se pagaba sus propios estudios. Al momento del
evento ganaba el salario mínimo.
No ha habido gastos de velorio porque los restos de la víctima no les han sido
entregados a sus familiares. El costo de los procedimientos jurídicos han sido
asumidos por COFAVIC pero como la familia se mudó de regreso a su ciudad
de origen, Maturín, sus miembros incurrieron en gastos causados por los