316. En el desarrollo de la investigación fueron encontrados, a partir de inspecciones judiciales realizadas en la sede del DAS, múltiples documentos, incluidos informes de inteligencia, memorandos, oficios, actas de reuniones, requerimientos de información, transcripciones de comunicaciones intervenidas y registros y hojas de vida de quienes eran considerados “blancos” u objetivos de investigación341. Toda esa documentación, junto a las declaraciones de distintas personas, incluso funcionarios del DAS, y otras diligencias de investigación, permitieron acreditar el funcionamiento, a lo interno de dicha dependencia administrativa, durante el periodo comprendido entre marzo de 2003 y octubre de 2005, del “Grupo especial de inteligencia 3”, también denominado “G3”, cuya labor era “obtener de manera indebida información privada de los opositores del Gobierno de entonces”. La existencia y las operaciones del G3 fueron corroboradas por los tribunales de justicia342. Según la publicación, entre el 19 y el 21 de enero de 2009 funcionarios del DAS habrían destruido “grabaciones, documentos secretos y análisis de inteligencia que contenían información sobre una gran variedad” de personas víctimas de las actividades ilegales. 341 Cfr. Fiscalía General de la Nación, informe de 3 de abril de 2009 del Investigar de Campo, Cuerpo Técnico de Investigación (expediente de prueba, tomo VI, expediente de trámite ante la Comisión, folio 15588): [El] despacho [de la Fiscalía delegada ante la Corte Suprema de Justicia] ordenó varias actividades investigativas, como fueron inspecciones a diferentes áreas del […] DAS, las cuales se llevaron a cabo, siendo las más significativas las realizadas los días 22 de febrero, 1 de marzo y 19 de marzo de 2009, ya que permitieron la recolección de una variedad de documentos que fueron revisados por un equipo de investigadores del [Cuerpo Técnico de Investigación] con conocimientos en varias disciplinas, quienes rindieron los respectivos informes de campo de acuerdo a las carpetas con documentos que […] tuvieron para su estudio […]. [El informe] [i]nicia con los resultados del análisis realizado […] a la documentación hallada en el archivo de la Subdirección de Análisis la cual fue producida por un grupo que se denominó G[rupo] E[special] de I[nteligencia] 3, [o] G-3 […]. [E]s pertinente informar […] que nuestra apreciación es que los documentos del DAS que fueron publicados en la revista [S]emana […] corresponden a algunos de los elaborados en el G-3, dadas las labores que allí se desarrollaban […]. 342 Cfr. Inter alia, Sentencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, Sala Penal, de 7 de marzo de 2014 (expediente de prueba, tomo XI, anexo 46 al escrito de solicitudes y argumentos de CAJAR y CEJIL, folios 26883, 26884, 26890 y 26961 a 26968). En el curso de la investigación a cargo de la Fiscalía se recibió la declaración de la persona designada por quienes ejercían funciones de dirección en el DAS como “coordinador del G3” (JFOO), cuyo testimonio fue apreciado con valor probatorio por las autoridades judiciales y quien, entre otras cosas, declaró: En el año 2003, fui designado por el entonces [D]irector de [I]nteligencia […] para colaborarle en la formación de un grupo que iba a funcionar bajo las órdenes del recién nombrado, asesor de la dirección del DAS [José Miguel Narváez Martínez], quien me encarg[ó] la responsabilidad de obtener información sobre ONGs[.] [I]nicialmente el grupo […] empezó a funcionar en una oficina ubicada en el 10 piso [del edificio donde tenía su sede principal el DAS, en la ciudad de Bogotá], posteriormente, nos trasladamos a la sala de juntas de la [D]irección General de [I]nteligencia y en el [a]ño 2004, nos fue asignada una serie de oficinas más amplias en el piso 8, donde creció el grupo con otras personas y hasta el 25 de octubre [del] año 2005, cuando se determinó su disolución. […] [E]ra un grupo adscrito directamente a la [D]irección General de [I]nteligencia [a]unque realmente dependía de [José Miguel Narváez Martínez] [q]uien después fue subdirector del DAS [y] continu[ó] con el direccionamiento del [G3], él era el que establec[í]a cu[á]les eran las estrategias y actividades que debía desarrollar el grupo, vale la pena aclarar, que […] desde el año 2004 al 2005 [Jorge Aurelio Noguera Cotes], director del DAS, supervisaba estas actividades en compañía de [José Miguel Narváez Martínez], a través de reuniones que realizábamos aproximadamente cada 15 días […]. [N]o tenía ningún tipo de respaldo legal la creación de este grupo y fue creado con el fin de identificar los riesgos y amenazas para la seguridad nacional generados por ONG, nacionales e internacionales, como estrategia de desprestigio contra el Estado [c]olombiano, dentro y fuera del país. […] A m[í] me llegaba[n] procedente[s] de la [D]irección [G]eneral de [I]nteligencia […], interceptaciones telefónicas y de correos de organizaciones integrantes de ONG, que previamente habían sido señaladas como objetivo, por parte de las directivas, en las reuniones […]. A través de la [D]irección [G]eneral de [I]nteligencia […] obteníamos la información sobre los objetivos, es decir, a través de esa oficina nos llegaban los correos electrónicos, y demás informaciones que nosotros procesábamos y analizábamos con el fin de generar informes que alertaban sobre las maniobras ejecutadas en contra del Estado en el ámbito nacional e internacional. […] En las reuniones en las cuales se ordenaba profundizar la información sobre algunos objetivos, se presentaban informaciones sobre correos electrónicos y abonados telefónicos que debían servir para acrecentar el conocimiento de las amenazas y riesgos contra la seguridad nacional […] en las acciones que llevaban a cabo las ONG en la [C]omisión de [D]erechos [H]umanos, de la Unión Europea, [l]a [C]orte Interamericana de Derechos Humanos de San Jose de Costa [R]ica y la Comisión de Derechos Humanos 86

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