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III.
POSICIONES DE LAS PARTES
A.
Los peticionarios
15.
Los peticionarios señalan que el 14 de noviembre de 2000, el señor Quispealaya, quien
en esos momentos tenía 23 años de edad, se presentó voluntariamente al cuartel del Ejército peruano
“9 de Diciembre” de la ciudad de Huancayo con la finalidad de ingresar en el servicio militar voluntario.
Indican que el señor Quispealaya, tras habérsele practicado un examen médico general que arrojó que
estaba en buen estado de salud, fue asignado para su fase de entrenamiento básico al CID Nº 31 de la
ciudad de Jauja, donde permaneció hasta fines de diciembre de 2000, siendo posteriormente asignado a
la Compañía de Comunicaciones Nº 31 de la ciudad de Huancayo.
16.
Señalan que el 23 de enero de 2001, en horas de la mañana, los miembros de su
Compañía fueron al campo de tiro de Azapampa para realizar prácticas de tiro. Indican que el Sub oficial
Juan HiIaquita Quispe se hizo cargo de la práctica de los reclutas, entre los que se encontraba la
presunta víctima. Indican que como el señor Quispealaya cometió muchos errores durante la práctica, el
Sub oficial Juan Hilaquita Quispe lo insultó repetidamente y en un momento dado le arrancó a la
presunta víctima el fusil (FAL) que portaba, y le golpeó con la culata del arma en la frente y en el ojo
derecho. Afirman que los anteriores hechos fueron observados por otros soldados que se encontraban
efectuando prácticas de tiro. Señalan que tras la agresión, el señor Quispealaya se dirigió al centro
médico de su unidad militar, donde le recetaron unas gotas para evitar el lagrimeo que tenía en el ojo
derecho.
17.
Indican que como el señor Quispealaya se sentía amenazado e intimidado por su
agresor y por temor a posibles represalias en su contra, dejó pasar el tiempo hasta junio de 2001,
cuando ya no pudo más con los fuertes dolores de cabeza y en el ojo derecho que venía padeciendo, así
como por la disminución de su capacidad visual, y se presentó en la clínica de la 31ª Brigada de
Infantería para ser examinado por la médico cirujana, quien recomendó su traslado al Hospital Militar
Central de Lima, donde fue intervenido quirúrgicamente del ojo derecho. Señalan que debido a lo
avanzado de su lesión perdió la visión de ese ojo.
18.
En relación a las amenazas recibidas por la presunta víctima, sostienen que el 4 de
febrero de 2002, tras denunciar el señor Quispealaya la presunta tortura cometida en su contra ante un
noticiero y cuando retornaba a su domicilio, se encontró con que efectivos del Ejército lo esperaban en
la puerta de su casa, quienes le increparon por haber denunciado a su agresor. Señalan que estos
hechos fueron puestos en conocimiento de la Defensoría del Pueblo de Huancayo. Indican, igualmente,
que el 29 de noviembre de 2002, la madre del señor Quispealaya presentó una solicitud de garantías
personales a favor de su hijo y en contra del presunto agresor con base en sus amenazas constantes.
Señalan que asimismo varios testigos de los hechos cometidos en contra de la presunta víctima también
fueron amenazados y concretamente, informan que el 14 de noviembre de 2002, Edson Huayra
Arancibia, ex soldado testigo de los hechos y quien había declarado en contra del presunto responsable
dentro del proceso penal, recibió una golpiza por 4 sujetos de porte militar no identificados, y el 4 de
diciembre de 2002 el presunto responsable, Sub oficial Juan Hilaquita Quispe, le persiguió a balazos.
Señalan que estos hechos fueron también puestos en conocimiento de la Defensoría del Pueblo de
Huancayo.