actos de la persona inculpada, siendo su exponente central la posibilidad de participar de
forma activa en las audiencias y diligencias y de rendir una declaración libre sobre los hechos
que se le atribuyen y, por el otro, por medio de la defensa técnica, ejercida por un profesional
del Derecho, quien cumple la función de asesorar al investigado sobre sus deberes y derechos
y ejecuta, inter alia, un control crítico y de legalidad en la producción de pruebas 216. La
Convención Americana rodea de garantías específicas el ejercicio tanto del derecho de defensa
material, por ejemplo, a través del derecho a que se le concedan al inculpado el tiempo y los
medios adecuados para preparar su defensa (artículo 8.2.c) y el no ser obligado a declarar
contra sí mismo (artículo 8.2.g) o las condiciones bajo las cuales una confesión pudiera ser
válida (artículo 8.3), como de la defensa técnica, en los términos que se desarrollarán a
continuación217.
121. Por otro lado, la Convención regula garantías para la defensa técnica, como el derecho
a ser asistido por un defensor (artículo 8.2.d y e). Este último derecho se ve vulnerado cuando
no se asegura que la defensa técnica pueda participar asistiendo a la persona imputada en
actos centrales del proceso, como, por ejemplo, en caso de recibirse la declaración del
imputado sin la asistencia de su abogado defensor218.
122. Si bien la norma contempla diferentes alternativas para el diseño de los mecanismos
que garanticen el derecho, cuando la persona que requiera asistencia jurídica no tenga
recursos esta deberá necesariamente ser provista por el Estado en forma gratuita219. Sin
embargo, la Corte ha considerado que nombrar a un defensor de oficio con el sólo objeto de
cumplir con una formalidad procesal equivaldría a no contar con defensa técnica, por lo que
es imperante que dicho defensor actúe de manera diligente con el fin de proteger las garantías
procesales de la persona acusada y evite así que sus derechos se vean lesionados 220 y se
quebrante la relación de confianza. A tal fin, es necesario que la institución de la defensa
pública, como medio a través del cual el Estado garantiza el derecho irrenunciable de toda
persona inculpada de delito de ser asistido por un defensor, sea dotada de garantías
suficientes para su actuación eficiente y en igualdad de armas con el poder persecutorio. La
Corte ha reconocido que para cumplir con este cometido el Estado debe adoptar todas las
medidas adecuadas221. Entre ellas, contar con defensores idóneos y capacitados que puedan
actuar con autonomía funcional.
123. En El Salvador, el mandato constitucional de asegurar a “[t]oda persona a quien se
impute un delito, […] todas las garantías necesarias para su defensa” 222 se hace efectivo a
través de la asistencia técnica que brinda la Unidad de Defensoría Pública223. La Unidad de
216
Cfr. Caso Barreto Leiva Vs. Venezuela, supra, párr. 61, y Caso Grijalva Bueno Vs. Ecuador, supra, párr. 100.
Cfr. Caso Ruano Torres y otros Vs. El Salvador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 5 de octubre de 2015.
Serie C No. 303, párr. 153.
217
Cfr. Caso Tibi Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 7 de septiembre
de 2004. Serie C No. 114, párrs. 193, 194 y 196, y Caso Montesinos Mejía Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de enero de 2020. Serie C No. 398, párr. 191.
218
Cfr. Excepciones al agotamiento de los recursos internos (Arts. 46.1, 46.2.a y 46.2.b, Convención Americana sobre
Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-11/90 de 10 de agosto de 1990. Serie A No. 11, párr. 25, y CasoRuano
Torres y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 155.
219
Cfr. Caso Cabrera García y Montiel Flores Vs. México. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 26 de noviembre de 2010. Serie C No. 220, párr. 155, y Caso Girón y otro Vs. Guatemala. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 15 de octubre de 2019. Serie C No. 390, párr. 101.
220
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, supra, párr. 159, y Caso Girón y otro Vs. Guatemala,
supra, párr. 101.
221
222
Artículo 12 de la Constitución de la República de El Salvador.
Caso Ruano Torres y otros Vs. El Salvador, supra, párr. 160. De este modo, el artículo 33 de la Ley Orgánica de
la Procuraduría General de la República de El Salvador dispone que: “[l]a Unidad de Defensoría Pública, tiene por
función ejercer la defensa técnica de la libertad individual a personas adultas y menores, a quienes se les atribuye
223
39