5.
Tal como lo he mencionado en votos concurrentes anteriores y
reiterando los fundamentos allí planteados4, me afilio a una postura diversa
a partir de la universalidad, indivisibilidad, interdependencia e interrelación
entre los derechos humanos, para sostener la competencia de la Corte para
conocer sobre violaciones de los derechos económicos, sociales, culturales
y ambientales. Lo anterior bajo la convicción de que los Derechos Humanos
son interdependientes e indivisibles, de manera tal que los derechos civiles
y políticos se encuentran entrelazados con los derechos económicos,
sociales, culturales y ambientales; resultan, en circunstancias como las del
presente caso, inescindibles.
6.
Es así, que he afirmado que la interdependencia e indivisibilidad
permite ver al ser humano de manera integral como titular pleno de
derechos y esto influye en la justiciabilidad de cada uno sus derechos.
Similar visión se afirma en el Preámbulo del Protocolo de San Salvador:
“Considerando la estrecha relación que existe entre la vigencia de los
derechos económicos sociales y culturales y la de los derechos civiles y
políticos, por cuanto las diferentes categorías de derechos constituyen un
todo indisoluble que encuentra su base en el reconocimiento de la dignidad
de la persona humana, por lo cual exigen una tutela y promoción
permanente con el objeto de lograr su vigencia plena, sin que jamás pueda
justificarse la violación de unos en aras de la realización de otros”.
7.
Dentro de esta visión, el artículo 26 de la Convención funciona como
un artículo marco, en el entendido que hace alusión de forma general a los
derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, para cuya lectura
y determinación nos remite a la Carta de la OEA. El Protocolo de San
Salvador individualiza y da contenido a los derechos económicos, sociales,
culturales y ambientales. Se menciona en el Protocolo que resulta de gran
importancia que estos (derechos) sean reafirmados, desarrollados
perfeccionados y protegidos (ver Preámbulo). Finalmente, existe un
Cesantes y Jubilados de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (ANCEJUBSUNAT) Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de
noviembre de 2019. Serie C No. 394, párrs. 33 a 34; Caso Hernández Vs. Argentina. Excepción
Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22 de noviembre de 2019. Serie C No. 395,
párr. 62, y Caso Comunidades Indígenas Miembros de la Asociación Lhaka Honhat (Nuestra Tierra)
Vs. Argentina. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 6 de febrero de 2020. Serie C No. 400,
párr. 195.
4
Cfr. Voto concurrente a la sentencia de 21 de noviembre de 2019 del caso Asociación Nacional
De Cesantes Y Jubilados De La Superintendencia Nacional De Administración Tributaria (AncejubSunat) Vs. Perú; a la sentencia de 22 de noviembre de 2019 del caso Hernández Vs. Argentina, Caso
Comunidades Indígenas Miembros de la Asociación Lhaka Honhat (Nuestra Tierra) Vs. Argentina y a
la sentencia de 15 de Julio de 2020 del caso Empleados de la Fábrica de Fuegos en Santo Antonio de
Jesús y sus Familiares Vs. Brasil.
3