46.
Como se señala en la sentencia, la comunidad Agua Caliente Lote 9 tenía
poco menos de 400 habitantes y su idioma principal, y prácticamente único, era el
q’eqchi’:
La Comunidad Agua Caliente Lote 9 se ubica en el municipio de El Estor,
Departamento de Izabal. El territorio de la Comunidad abarca una extensión de
1353 hectáreas, 76 áreas y 45.48 centiáreas. De acuerdo con el censo
comunitario realizado el 26 de octubre de 2013, en ese momento la Comunidad
contaba, al menos, con 369 habitantes. En mayo de 2022, el Estado informó
que la Comunidad contaba con 394 personas. Sus miembros hablan el idioma
q’eqchí’ y la mayoría no habla el idioma español 45.
47.
Asimismo, se recuerda que, en 2004, el Estado, a través del Ministerio de
Energía y Minas, otorgó una licencia de explotación minera en territorio parcialmente
superpuesto al de la comunidad. A finales de 2005, la empresa concesionaria publicó
un Estudio de Impacto Ambiental sobre el proyecto minero, que el Ministerio de
Energía y Minas puso a disposición en español en su sede. La inaccesibilidad
lingüística del estudio provocó las protestas de los pueblos de la comunidad Q’eqchi
de la región, que a su vez vieron frustradas sus reivindicaciones ante la negativa del
Estado a satisfacerlas:
El 31 de octubre de 2005, la empresa CGN presentó ante el Ministerio de
Ambiente y Recursos Naturales (MARN) el Estudio de Impacto Ambiental (EIA)
correspondiente al emprendimiento minero. Antes del 4 de noviembre de 2005,
el Ministerio, publicó un edicto, por medio del cual comunicó que el EIA estaba
disponible en su sede central, para que cualquier interesado presentara sus
observaciones sobre el mismo. Desde el 4 de noviembre hasta el 1 de diciembre
de 2005, varias personas individuales y jurídicas manifestaron objeciones a la
aprobación del EIA. Algunas manifestaciones expresaron inconformidad con que
dicho Estudio hubiera sido presentado sólo en español, ya que la mayoría de la
población de la zona en que se desarrollaría la actividad minera no tiene como
lengua materna ese idioma. Entre quienes así se expresaron, hubo 36 personas
que invocaron la calidad de líderes comunitarios de comunidades q’eqchi’ de El
Estor y de Panzós. Distintas comunidades indígenas exigieron, el 25 de
noviembre de 2005, la traducción al idioma q’eqchi’ del EIA, para poder
“entender los efectos e impactos ambientales y socio culturales que
conlleva el proyecto”. Afirmaron no haber sido informados ni
consultados sobre el emprendimiento minero en su idioma ni por medios
transparentes. Todas las objeciones referidas fueron denegadas y el 18
de enero de 2006 el MARN aprobó el EIA.
[…]
El 12 de marzo de 2006, líderes y representantes de las comunidades
presuntamente afectadas, incluyendo la Comunidad Agua Caliente, firmaron un
acta notarial en donde se indicó que “en ningún momento las autoridades
gubernamentales […] han informado previamente sobre las áreas concesionadas
ni sometido al proceso de consulta a la población Maya Q’eqchi’” 46.
45
46
Sentencia, par. 104.
Sentencia, párrs. 143 y 145.
13