personas por incumplimiento de las leyes migratorias nunca debe ser con fines punitivos 80. En
consecuencia, el Tribunal ha establecido que son arbitrarias las políticas migratorias cuyo eje
central es la detención obligatoria de los migrantes irregulares, sin que las autoridades
competentes verifiquen en cada caso en particular, y mediante una evaluación individualizada,
la posibilidad de utilizar medidas menos restrictivas que sean efectivas para alcanzar aquellos
fines81.
62.
En relación con lo anterior, el Tribunal recuerda que el contenido esencial del artículo 7
de la Convención Americana es la protección de la libertad del individuo contra toda interferencia
arbitraria o ilegal del Estado82. En ese sentido, la Corte ha afirmado que este artículo tiene dos
tipos de regulaciones bien diferenciadas entre sí, una general y otra específica. La general se
encuentra en el primer numeral: “[t]oda persona tiene el derecho a la libertad y a la seguridad
personales”. Mientras que la específica está compuesta por una serie de garantías que protegen
el derecho a no ser privado de la libertad ilegalmente (artículo 7.2) o arbitrariamente (artículo
7.3), a conocer las razones de la detención y los cargos formulados en contra del detenido
(artículo 7.4), al control judicial de la privación de la libertad (artículo 7.5) y a impugnar la
legalidad de la detención (artículo 7.6) 83. Así, cualquier violación de los numerales 2 al 7 del
artículo 7 de la Convención acarreará necesariamente la violación del artículo 7.1 de la misma.
63.
La Corte considera pertinente recordar, para efectos del presente caso, que del artículo
7.3 de la Convención se desprende que nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento
por causas y métodos que -aun calificados de legales- puedan reputarse como incompatibles
con el respeto a los derechos fundamentales del individuo por ser, entre otras cosas,
irrazonables, imprevisibles o faltos de proporcionalidad 84. El Tribunal ha considerado que se
requiere que la ley interna, el procedimiento aplicable y los principios generales expresos o
tácitos correspondientes sean, en sí mismos, compatibles con la Convención. Así, no se debe
equiparar el concepto de “arbitrariedad” con el de “contrario a ley”, sino que además debe
interpretarse de manera más amplia a fin de incluir elementos de incorrección, injusticia e
imprevisibilidad85.
64.
De esta forma, la Corte ha considerado que para que una medida cautelar restrictiva de
la libertad no sea arbitraria es necesario: a) que se presenten presupuestos materiales
relacionados con la existencia de un hecho ilícito y con la vinculación de la persona procesada a
ese hecho, b) que esas medidas cumplan con los cuatro elementos del “test de
proporcionalidad”, es decir con la finalidad de la medida que debe ser legítima (compatible con
Cfr. Caso Vélez Loor Vs. Panamá, supra, párr. 171, y Caso de Personas dominicanas y haitianas expulsadas Vs.
República Dominicana. Excepciones Preliminares, supra, párr. 359.
80
Cfr. Caso Vélez Loor Vs. Panamá, supra, párr. 171, y Caso de Personas dominicanas y haitianas expulsadas Vs.
República Dominicana. Excepciones Preliminares, supra, párr. 359.
81
Cfr. Caso "Instituto de Reeducación del Menor" Vs. Paraguay. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr. 223, y Caso Palacio Urrutia y otros Vs. Ecuador.
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de noviembre de 2021. Serie C No. 446, párr. 130.
82
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 21 de noviembre de 2007. Serie C No. 170, párr. 51, y Caso Palacio Urrutia y otros Vs. Ecuador,
supra, párr. 130
83
Cfr. Caso Gangaram Panday Vs. Surinam. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de enero de 1994.
Serie C No. 16, párr. 47, y Caso Villarroel Merino y otros Vs. Ecuador. Excepciones preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 24 de agosto de 2021. Serie C No. 430, párr. 91.
84
Cfr. Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez Vs. Ecuador, supra, párr. 92, y Caso Villarroel Merino y otros Vs.
Ecuador, supra, párr. 86.
85
21