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7.
Que las representantes remitieron información sobre “los elementos que […]
colocan [a la señora Pérez Torres] en un constante riesgo para su vida y su
integridad, así como la de su familia, por el trabajo que ha desempeñado en los
últimos diez años y por el tipo de información que tiene, misma que ha sido
publicada en torno a las desapariciones y homicidios de mujeres en Ciudad Juárez,
entre las que destaca el caso de Campo [A]lgodonero”. El escrito de las
representantes se divide en cuatro partes, a saber: 1) “información que localmente
se ha publicado en torno a los hechos de violencia contra las mujeres en Ciudad
Juárez”, 2) “elementos básicos sobre la actual situación de seguridad pública”, 3)
“los principales daños a la vida e integridad personal de personas involucradas en la
denuncia y exigencia de justicia en torno a las desapariciones y homicidios de
mujeres”, y 4) “las necesidades para tomar medidas urgentes y provisionales para
salvaguardar su vida y su integridad personal, así como la de su familia”.
8.
Que con respecto al primer punto, las representantes señalaron que la
información que se ha publicado en Ciudad Juárez sobre la violencia contra las
mujeres “ha sido fundamentalmente la versión oficial del Gobierno de Chihuahua”.
Según las representantes, en 1999 la señora Pérez Torres fue contratada por el
periódico “El Norte” de Ciudad Juárez, el cual había decidido cambiar su línea
editorial en torno a los casos de desaparición y homicidios de mujeres, y se le asignó
a ésta la cobertura de dicho tema. Indicaron que hasta que fue despedida, en el año
2005, las publicaciones de la señora Pérez Torres “implicaban buscar la versión de
las familias de las víctimas”, y “[l]a confianza ganada respecto de las madres […]
permitió conocer con mayor detalle la actuación de las autoridades en las
investigaciones”. Asimismo, la publicación de dicha información conllevó a que “las
autoridades […] comenzaran a dificultar el acceso a la información y a entrevistas” a
la señora Pérez Torres. Finalmente, señalaron que actualmente la versión oficial del
Estado “se formalizó a través de la campaña ‘limpiemos Juárez’”, que tiene como fin
“limpiar la imagen de la ciudad que [se] consideraba[…] manchada por el mito del
femicidio”.
9.
Que en cuanto al segundo punto, la situación de violencia en Ciudad Juárez,
las representantes describieron la violencia y delincuencia que se ha registrado en la
ciudad desde hace diez años y, en particular, cómo ha cambiado en los últimos dos.
Según las representantes, la presencia del Ejército Mexicano en Ciudad Juárez “ha
significado una embestida contra la sociedad civil, cometiendo todo tipo de
violaciones a los derechos humanos […], cuyos casos los periodistas han
documentado”. Concluyeron que “los factores de riesgo para la vida y la integridad
de la periodista Pérez Torres se incrementa[n] potencialmente pues existe un
entorno mucho más adecuado para la impunidad y para el ejercicio de la fuerza
sobre las personas que ya se encuentran en situaciones de vulnerabilidad”.
10.
Que con respecto al tercer punto, los daños a la vida e integridad personal de
personas involucradas en la denuncia y exigencia de justicia en torno a las
desapariciones y homicidios de mujeres en Ciudad Juárez, las representantes
brindaron información sobre varias personas vinculadas al caso Campo Algodonero
que supuestamente han sido asesinadas. En particular, señalaron que “[a] partir de
2008 las condiciones de trabajo de los periodistas en Ciudad Juárez se han