mediante el apoyo a un diálogo nacional inclusivo entre haitianos; y iii) proteger y
promover los derechos humanos107.
111. En febrero de 2019, la Comisión anunció la creación de una Sala de Coordinación
y Respuesta Oportuna (SACROI) con el objeto de dar especial atención a la situación de
los derechos humanos en Haití108. En el marco de esta Sala, la Comisión ha dado
especial atención a la afectación de derechos humanos que se presenta en el país en un
contexto de agudización de los niveles de violencia observados en el período y ha
subrayado el papel que juega la Policía Nacional en Haití. En su reporte de 2022, la
Comisión observó que “aunque la Policía Nacional se encuentra en proceso de
profesionalización y desarrollo de funciones desde hace más de una década, esta
institución se enfrenta a serios retos institucionales, que contribuyen a que siga
empeorando constantemente la situación de seguridad en Haití”109. De esta forma,
emitió como recomendaciones:
Establecer una política pública de seguridad basada en la respuesta integral a los
desafíos territoriales y de desarrollo comunitario que caracterizan la grave crisis de
inseguridad. Esta política debe contener directivas de prevención, contención de la
violencia, asistencia las víctimas y fortalecimiento de los vínculos sociales y de la
confianza pública de víctimas y comunidades afectadas por la violencia.
Fortalecer la Policía Nacional de Haití, mediante la asignación de presupuesto
adecuado y profesionalización y capacitación en materia de derechos humanos, con
perspectiva de género. Ello, inclusive con apoyo de mecanismos de cooperación
internacional para implementación de buenas prácticas internacionales. Asimismo, se
recomienda fortalecer la presencia de mujeres en funciones de mando y dirección de
las actividades de seguridad110.
112. Por consiguiente, teniendo en cuenta los procesos de cooperación internacional
que puedan existir en la materia, el Estado deberá adoptar las decisiones institucionales
y dar las instrucciones que correspondan para establecer dentro de la Policía Nacional
un Programa de protección para personas en situación de riesgo debido a la delincuencia
organizada que incluya protocolos de investigación para casos de riesgos, amenazas y
atentados ligados a esta delincuencia organizada. Esta política deberá tomar en cuenta,
al menos, los siguientes requisitos:
a) la participación de organizaciones de la sociedad civil y expertos en la elaboración
de este tipo de programas, en particular se insta a buscar la colaboración del
RNDDH, así como las diferentes agencias internacionales con presencia en Haití
a las cuales se hizo referencia en los párrafos anteriores;
b) el programa de protección debe abordar de forma integral e interinstitucional la
problemática de acuerdo con el riesgo de cada situación y adoptar medidas de
atención inmediata frente a denuncias de ciudadanos y ciudadanas;
107
Cfr. Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), mandato establecido la Resolución del
Consejo de Seguridad No. 2476 del 25 de junio de 2019. Texto disponible en https://documents-ddsny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N19/192/56/PDF/N1919256.pdf?OpenElement
108
Cfr. CIDH, “CIDH expresa preocupación por agravamiento de la violencia y el desabastecimiento en
Haití y anuncia la instalación de 24 una Sala de Coordinación y Respuesta Oportuna e Integrada (SACROI)
para monitorear la situación”, Comunicado de Prensa No. 046/19, 27 de febrero de 2019. Texto disponible en:
https://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2019/046.asp
109
CIDH, Situación de Derechos Humanos en Haití, OEA/Ser.L/V/II Doc. 358, 30 de agosto de 2022, texto
disponible en https://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/2022_Informe_Haiti_ES.pdf, párr. 96
110
CIDH, Situación de Derechos Humanos en Haití, supra, recomendaciones 6 y 7.
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