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2011. Dos días antes sostuvo un enfrentamiento en el cual uno de esos reclusos
agredió a uno de sus compañeros de celda, por lo que “ambos se han visto
obligados a tomar ciertas medidas de seguridad”. En tal sentido, consideraron que
la vida del señor Andino corre peligro, y solicitaron a la Corte ordenar al Estado
que se le traslade al Centro Penal de Tela, lo que también garantizaría el contacto
con su familia. Sobre la información presentada por el Estado acerca de la reunión
sostenida con el beneficiario el 25 de mayo de 2011 (supra considerando 8), los
representantes indicaron que uno de ellos se entrevistó con el señor Andino el 14
de junio de 2011, y que en esa ocasión estuvo presente el Director de la Granja
Penal donde se encuentra recluido el beneficiario. Durante este período de tiempo
el señor Andino manifestó que estaba conforme con la implementación de las
medidas, pero cuando se retiró el director, expresó que “sentía temor de sufrir
mayores represalias si denunciaba las amenazas recibidas”. Asimismo, el señor
Andino manifestó mediante una carta suscrita por él que “varios policías” del lugar
donde se encuentra privado de la libertad “[lo] molestan diciénd[ole] „ajá[,]
testigo protegido de Jeannet[t]e Kawas[,] vamos a averiguar sobre el dinero que
pagan por tu cabeza‟”, y que ello pone en riesgo su vida e integridad física ya que
“otros internos pueden interesarse en causar[le] daño”. Por lo tanto, los
representantes reiteraron su petición de que el beneficiario sea trasladado a otro
centro penal.
11.
Los representantes también hicieron referencia a otros hechos concretos
sucedidos luego de la adopción de medidas provisionales ordenadas por la Corte
(supra Visto 1) que, en su concepto, ponen en una situación de riesgo al señor
Andino:
a)
b)
c)
d)
e)
el 15 de diciembre de 2008 recibió un mensaje de un abogado de dos
personas a quienes se involucra en los hechos sucedidos a Blanca Jeannette
Kawas Fernández y en la obstrucción de su investigación, solicitándole una
reunión. Por temor, el señor Andino no quiso asistir. Esto fue comunicado al
Secretario de Seguridad, quien indicó que informaría a las autoridades de
policía locales;
el 31 de diciembre de 2008, mientras el beneficiario se encontraba
vendiendo, un joven, aparentemente miembro de una banda criminal, se le
acercó y le comunicó que le “estaban pagando muy bien por deshacerse de
él, pero que lo estaba pensando porque no era fácil acabar con su vida
debido a que [el señor Andino] era una persona conocida”. Este hecho se
denunció el 8 de enero del 2009 ante la Dirección General de Investigación
Criminal (en adelante “DGIC”);
el 5 de enero de 2009 un agente de la DGIC “trató de localizar de manera
urgente al señor Dencen Andino en dos ocasiones”. Cuando lo ubicó, le
comunicó que tenía una orden de captura en su contra y que debía
acompañarlo de manera urgente. El señor Andino le solicitó que le mostrara
la orden pero el agente se rehusó, por lo cual el beneficiario le dijo que él se
presentaría de manera voluntaria posteriormente;
el 7 de enero de 2009, el beneficiario se encontró en la calle al mismo
agente de la DGIC, quien le insistió nuevamente que se presentara en el
Ministerio Público, aunque ahora sería para “tener un careo” con una de las
personas a quienes se involucra en los hechos sucedidos a la señora Kawas
Fernández;
el 8 de enero de 2009 el señor Andino habló con el Jefe de la DGIC para
comunicarle que un agente de esa institución le había manifestado que
existía una orden de captura en su contra. Sin embargo, a pesar de haber