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151. En similar sentido, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha enfatizado que el
Estado mantiene el deber de otorgar licencias y ejercer supervisión y el control sobre
instituciones privadas207.
152. Adicionalmente, la Corte estima que la fiscalización y supervisión estatal debe
orientarse a la finalidad de asegurar los principios de disponibilidad, accesibilidad,
aceptabilidad y calidad de las prestaciones médicas208. Respecto de la calidad del servicio, el
Estado posee el deber de regular, supervisar y fiscalizar las prestaciones de salud,
asegurando, entre otros aspectos, que las condiciones sanitarias y el personal sean
adecuados, que estén debidamente calificados, y se mantengan aptos para ejercer su
profesión209. En este mismo sentido, el Comité de Derechos Económicos Sociales y
Culturales ha establecido los estándares de dichos principios en referencia a la garantía del
derecho a la salud, reconocido por el artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales. El Comité ha destacado, en cuanto a la calidad, que los
establecimientos de salud deben presentar condiciones sanitarias adecuadas y contar con
personal médico capacitado210.
153. Finalmente, la Corte nota que la fiscalización y supervisión de la clínica privada no
fue realizada con anterioridad a los hechos por las autoridades estatales competentes
(Ministerio de Salud Pública), lo cual implicó el incumplimiento estatal del deber de prevenir
la vulneración del derecho a la integridad personal de Melba Suárez Peralta. La atención
médica recibida a través de un profesional no autorizado y en una Clínica que carecía de
supervisión estatal incidió en afectaciones en la salud de la presunta víctima.
Adicionalmente, el Estado tampoco acreditó la realización de un control a dicha institución
207
Cfr. TEDH. Caso Storck Vs. Alemania, No. 61603/00. Sección Tercera. Sentencia de 16 de junio de 2005,
párr. 103. En dicho caso, el Tribunal Europeo estableció que: “El Estado tiene la obligación de asegurar a sus
ciudadanos su derecho a la integridad física, bajo el artículo 8 de la Convención [Europea de Derechos Humanos].
Con esa finalidad, existen hospitales administrados por el Estado, que coexisten con hospitales privados. El Estado
no puede absolverse completamente de su responsabilidad al delegar sus obligaciones en esa esfera a individuos u
organismos privados. […][E]l Estado mant[iene] el deber de ejercer la supervisión y el control sobre instituciones
[…] privadas. Tales instituciones, […] necesitan no sólo una licencia, sino también una supervisión competente y
frecuente, para averiguar si el confinamiento y el tratamiento médico están justificados.”
208
Cfr. Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Observación General Número 14, supra, párr. 12. A este respecto, dicho Comité señaló que:
El derecho a la salud en todas sus formas y a todos los niveles abarca los siguientes elementos esenciales e
interrelacionados, cuya aplicación dependerá de las condiciones prevalecientes en un determinado Estado
Parte:
a) Disponibilidad. Cada Estado Parte deberá contar con un número suficiente de establecimientos, bienes y
servicios públicos de salud y centros de atención de la salud, así como de programas [E]sos servicios
incluirán los factores determinantes básicos de la salud, como agua limpia potable y condiciones sanitarias
adecuadas, hospitales, clínicas y demás establecimientos relacionados con la salud, personal médico y
profesional capacitado […];
b) Accesibilidad. Los establecimientos, bienes y servicios de salud deben ser accesibles a todos, sin
discriminación alguna, dentro de la jurisdicción del Estado Parte;
c) Aceptabilidad. Todos los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán ser respetuosos de la ética
médica y culturalmente apropiados, […] y deberán estar concebidos para respetar la confidencialidad y
mejorar el estado de salud de las personas de que se trate;
d) Calidad. Además de aceptables desde el punto de vista cultural, los establecimientos, bienes y servicios
de salud deberán ser también apropiados desde el punto de vista científico y médico y ser de buena calidad.
Ello requiere, entre otras cosas, personal médico capacitado, medicamentos y equipo hospitalario
científicamente aprobados y en buen estado, agua limpia potable y condiciones sanitarias adecuadas.
209
Cfr. Caso Ximenes Lopes, supra, párr. 99. Ver también; Naciones Unidas, Consejo Económico y Social,
Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Observación General Número 14, supra, párrs. 12, 33, 35,
36 y 51.
210
Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Observación General Número 14, supra, párr. 12.
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