VOTO RAZONADO DEL JUEZ ALBERTO PÉREZ PÉREZ
EN EL CASO SUÁREZ PERALTA vs. ECUADOR
1.
La finalidad del presente voto razonado es exclusivamente dejar en claro que las
referencias al derecho a la salud contenidas en la sentencia no significan que se esté
asumiendo competencia en relación con ese derecho en particular, o con los derechos
económicos, sociales y culturales en general. La competencia contenciosa de la Corte está
fijada en el artículo 62 de la Convención Americana y en el artículo 19, párrafo 6, del
Protocolo de San Salvador, sin perjuicio de las disposiciones pertinentes de otras
convenciones interamericanas sobre derechos humanos.
2.
Al respecto, cabe recordar lo manifestado por el Juez Sergio García Ramírez en su
voto razonado en el caso Albán Cornejo Vs. Ecuador, en el cual sostuvo que:
“[l]a protección de la salud no constituye, por ahora, un derecho inmediatamente justiciable, al
amparo del Protocolo de San Salvador. Empero, es posible –y debido– examinar el tema, como lo
ha hecho la Corte en el presente caso, desde la perspectiva de la preservación de los derechos a la
vida y a la integridad, e incluso desde el ángulo del acceso a la justicia cuando la vulneración de
aquellos bienes jurídicos –entraña de los correspondientes derechos– traiga consigo una
reclamación de justicia”,
y que
“[e]n estos supuestos, como en otros, el deber estatal no se reduce a las hipótesis en que el
Estado mismo, a través de sus propias unidades, órganos o funcionarios, provee servicios de
salud” –esto es, atiende en forma inmediata la protección de la vida y de la integridad personal–,”
sino que también comprende
tanto las situaciones en que se ha delegado un servicio, que los particulares brindan por encargo y
cuenta del Estado, como la indispensable supervisión de servicios privados relativos a bienes del
más alto interés social, que es el caso de la salud, cuya vigilancia compete inexcusablemente al
poder público. A la hora de resolver sobre violación de derechos humanos y responsabilidades del
Estado no se puede perder de vista la naturaleza privada de la institución y de los empleados,
funcionarios o profesionales que actúan en ella; pero tampoco la relevancia pública y/o social de la
función que aquéllos y ésta han asumido, a la que no pueden ser ajenos el interés, el deber y la
supervisión del Estado.”
3.
Tal es lo que se ha hecho en la presente sentencia, en la cual se concluye que se
“generó una situación de riesgo, conocida por el Estado, que se materializó en afectaciones
en la salud de Melba Suárez Peralta” y que, “[p]or tanto, el Estado de Ecuador incurrió en
responsabilidad internacional por la falta de garantía y prevención del derecho a la
Select target paragraph3
Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents