8 derechos humanos […] por la desprotección [a la] que está siendo sometida en sus desplazamientos a […] localidades rurales”. Explicaron, al respecto, que “se está presentado actualmente […] la constante negativa […] de las autorizaciones para viáticos y gastos de viaje de los guardaespaldas”. 14. El 29 de marzo de 2014 los representantes se quejaron de que el “despliegue de[l] esquema de seguridad [esté] únicamente […] circunscri[to] al Departamento del Meta” y entendieron que “[l]as medidas [provisionales] comprenden el territorio nacional y [que] su concreción conlleva […] disponibilidad absoluta en todo momento”. 15. Por otra parte, el 28 de marzo de 2014 los representantes advirtieron que “los problemas que ha debido soportar [la beneficiaria] por la falta de disponibilidad de su vehículo blindado para sus desplazamientos [pues] ha tenido múltiples dificultades mecánicas y por ello pasa mucho tiempo en reparaciones”. El 27 de mayo de 2013 “nuevamente anota[ron] que todavía contin[uaban] las dificultades frente al vehículo blindado”. El 25 de septiembre de 2014 señalaron que el vehículo había sido reemplazado, pero que el nuevo “es muy alto y no posee […] apoyos, para que [Islena Rey] pueda subirse y bajarse con comodidad […] ocasionándole problemas de salud en sus extremidades izquierdas y articulaciones”. Además indicaron que “desde junio de 2014 no se ha[bía] vuelto a tener interlocución con la Comandancia de la Policía Metropolitana de Villavicencio [… y que u]nicamente con el Departamento de Policía del Meta se mantienen los espacios de interlocución y seguimiento en lo que tiene que ver con el desplazamiento y el trabajo a los municipios”. 16. En lo atinente a la coordinación de las medidas con el Estado, el 25 de febrero de 2013 los representantes manifestaron que “esta[ban] pendientes de la convocatoria por parte del [Estado] de una reunión de seguimiento y concertación de las [m]edidas [p]rovisionales”. Con posterioridad no volvieron a referirse a ello sino hasta el 20 de noviembre de 2013, cuando adujeron que “debido a dificultades de orden interno que se ha[bían] presentado […] con los encargados de las rondas policiales a la beneficiaria [resultaba necesario] acordar en un lapso no mayor a dos meses, una reunión de seguimiento de las medidas provisionales”. El 19 de febrero de 2014 los representantes hicieron alusión a la reunión mantenida con autoridades estatales el 30 de enero de ese año (supra Considerando 6). El 27 de mayo de 2014 informaron además que “el 22 de mayo de [ese año] se llevó en la Cancillería a cabo una nueva reunión de seguimiento y concertación de las medidas provisionales que contó con la participación de la U[nidad] N[acional] de P[rotección] para discutir los cambios de guardaespaldas”. Los representantes “v[ieron] con beneplácito el interés de la [Unidad Nacional de Protección] en resolver la situación presentada de común acuerdo”. 17. En cuanto a mecanismos internos de protección, el 5 de noviembre de 2013 los representantes expresaron que desafortunadamente se han conocido casos recientes en que la Unidad Nacional de Protección, sin mayor motivación o causa alguna frente a la peligrosidad de atentados contra la vida e integridad personal de los protegidos, reduce o suprime completamente […] medidas físicas [de protección], llegándose incluso al extremo de recurrir por los afectados a acciones de tutela (amparo) para que los jueces restituyan la protección. Por otra parte, el 24 de noviembre de 2014 señalaron que la Unidad Nacional de Protección tenía “dificultades presupuestarias” y que “se conoció en dicha entidad un escándalo de corrupción” 16. 16 Sobre ello, dieron cuenta de que “es de público conocimiento que en el mes de septiembre [de 2014] el Ministro del Interior […] anunció la necesidad de cerca de […] aproximadamente $US35 millones de dólares para poder asegurar el funcionamiento de la U[nidad] N[acional de] P[rotección] hasta el final de

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