VOTO RAZONADO CONCURRENTE
DEL JUEZ AD-HOC ÁLVARO CASTELLANOS HOWELL
Concurro plenamente con la sentencia proferida por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos en el caso Tiu Tojin vs. Guatemala. Atendiendo a que esta Corte,
conforme sus atribuciones y competencias jurisdiccionales, tiene como fin supremo el
resguardar y tutelar internacional y eficazmente los derechos humanos, luego de la
deliberación respectiva, he votado a favor de la adopción de dicha sentencia sin
reserva alguna en mi conciencia.
Los hechos probados así como las violaciones reconocidas por el Estado de Guatemala,
tipifican la grave transgresión de los derechos humanos identificados en el párrafo 54
de dicha sentencia cometidos en contra de las víctimas ahí también identificadas. Más
aún, como también se expresa en la sentencia (párrafo 91), la prohibición de la
desaparición forzada de personas y el correlativo deber de investigarla y, en su caso,
sancionar a los responsables, tienen carácter de jus cogens. Por lo tanto, como Juez
ad-hoc me veo en la obligación de precisar, a continuación, algunas reflexiones
personales derivadas de mi participación en el conocimiento, la deliberación y la
resolución unánime del caso sub-judice.
A.- Prosecución del examen del caso, no obstante el reconocimiento de
responsabilidad internacional del Estado de Guatemala. En el apartado IV de la
Sentencia se hace un minucioso examen de las consecuencias o alcances que debe
tener dicho reconocimiento en relación a la posibilidad de una terminación anticipada
del proceso conforme los artículos 53, 54 ó 55 del Reglamento de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Como puede determinarse en dicho apartado,
es muy apreciada la actitud del Estado de Guatemala no solo en cuanto al
reconocimiento de su responsabilidad internacional, sino además, en cuanto al
allanamiento incondicional acaecido durante la tramitación del presente caso y de los
actos positivos realizados inclusive después de la audiencia 1. No obstante ello, dado
que sigue existiendo denegación de justicia claramente reconocida y probada en este
caso, al no haberse deducido hasta ahora las responsabilidades legales contra los
autores intelectuales y materiales del delito de desaparición forzada […] de María Tiu
Tojin y su hija Josefa, la Corte acertadamente decide entrar a “precisar el fundamento
de la obligación de investigar los hechos de la desaparición forzada de María Tiu Tojín y
Josefa Tiu Tojín y abordar los obstáculos legales y fácticos que han impedido su
cumplimiento en el marco de la transición hacia la democracia en Guatemala” 2. De esta
forma, no se dio por sobreseído o finalizado el caso, sino se decidió su prosecución.
Como Juez ad-hoc, quisiera resaltar especialmente, uno de los razonamientos para
haberme adscrito a esta decisión. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(“la Comisión”) solicitó que no obstante el reconocimiento y allanamiento por parte de
Guatemala, en lugar de sobreseer el caso, se dictara una sentencia de fondo dando por
establecidos los hechos “en razón de la importancia que el establecimiento de una
verdad oficial de lo acontecido tiene para las víctimas de violaciones de derechos
humanos y en este caso para la sociedad guatemalteca en su conjunto” 3. El suscrito
desea resaltar fundamentalmente, el derecho a saber la verdad material como parte
del derecho a la justicia: “La Corte ha establecido con anterioridad que el derecho a la
verdad se encuentra subsumido en el derecho de la víctima o sus familiares a obtener
1
2
3
Ver párrafo 20 de la Sentencia.
Ver párrafo 29 de la Sentencia.
Ver párrafo 25 de la Sentencia.