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Dominicana para que observen las distintas fases del proceso de deportación,
pero este llamado no ha tenido acogida por dichas organizaciones;
c)
la República Dominicana está obligada a mantener una política de
retorno y expulsión permanente, pero es necesario precisar que el número de
personas que son repatriadas no compensa ni remotamente el número de
personas que entran al país ilegalmente. Si se acogiera la presente solicitud,
se estaría amarrando a un Estado que ha durado cuatro años esforzándose en
avanzar en materia de derechos humanos y en el problema migratorio que
tiene;
d)
el problema de Haití es un problema de la comunidad internacional y,
sobretodo, de los países más ricos; la República Dominicana tiene grandes
limitaciones económicas, grandes niveles de pobreza y no puede cargar sola
sobre sus hombros la realidad económica, social, ambiental, política,
institucional y de seguridad que vive el pueblo haitiano; y
e)
es necesario identificar a las personas a favor de las cuales se solicitan
medidas provisionales; sin embargo, la República Dominicana está en la
mejor disposición de examinar cualquier caso individual en el que se alegue
una violación de derechos, a fin de corregir cualquier exceso en el que se
haya podido incurrir y tomar medidas en el mismo contexto en que avanza
hacia un perfeccionamiento de los mecanismos de repatriación.
13.
Las declaraciones rendidas por los testigos durante la referida audiencia
pública, las que se resumen a continuación:
a)
Testimonio del Padre Pedro Ruquoy, sacerdote católico, miembro de
una comunidad religiosa misionera en la República Dominicana.
Declaró sobre el proceso de repatriaciones forzadas en la República Dominicana.
Dicho proceso se realiza muy rápido. En la mayoría de los casos, las personas son
encaminadas a la frontera en autobuses, sin poder comunicarse con sus familiares,
sin previa notificación, sin poder traer sus pertenencias y sin poder presentarse ante
alguna autoridad competente para probar su status. El criterio utilizado para
seleccionar a las personas que van a ser expulsadas es el color de la piel y su forma
de hablar. Además, algunas de las personas expulsadas son dominicanos que tienen
su cédula, pero les dicen que dichas cédulas son falsas. Las presuntas víctimas
viven en constante temor; algunas veces, las repatriaciones son conducidas de
noche y las personas son sometidas a abusos, incluyendo las mujeres. En una
ocasión, reportó por escrito estas situaciones al Presidente de la República
Dominicana, pero no recibió respuesta. Indicó que, como él vive en la zona
fronteriza, cada día lo visitan un promedio de 12 personas expulsadas que quieren
regresar a su lugar. Por último, señaló que entiende y apoya que cada país tenga
derecho de repatriar a personas que se encuentran ilegalmente en su territorio, pero
que no está de acuerdo con la forma en que la República Dominicana trata a estas
personas en el momento de repatriarlas.
b)
Testimonio de la señora Solange Pierre, trabajadora social, Directora
del Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas.
Declaró sobre el proceso de repatriaciones forzadas en la República Dominicana. Los
militares armados entran violentamente a las casas de las personas y las llevan