de realidad totales y únicas, como sucedía en los viejos totalitarismos: no es posible
olvidar que el Pravda fue un creador único de realidad y los detestables principios de
Göbbels tampoco dejan de ser eficaces.
120. La ponderación de valores, necesaria para establecer los límites de la causa
de justificación o licitud, se complica en una región donde medios concentrados se
alían con jueces prevaricadores y agentes de inteligencia y servicios secretos y
montan procesos conocidos ahora como lawfare, que apoyan golpes de Estado en
Bolivia, excluyen de la competencia democrática a dirigentes opositores en Brasil o
estigmatizan a otros en Argentina.
121. Insisto en que debe avanzarse en la protección de la prensa crítica frente al
avance indebido del ejercicio del poder punitivo, pero la ponderación de valores -que
permite señalar los límites de la justificación en cada caso- se vuelve más compleja
y requiere una atención sumamente particular, dado que muchas veces no vivimos
en sociedades con pluralidad de medios, como corresponde a las democracias
plurales que todos deseamos, sino con medios concentrados y con enorme poder de
creación de realidades únicas, potenciado por la creciente adopción de renovados y
más penetrantes métodos de mercadotecnia, uso de troll y publicidad orientada por
grandes cifras o big data. Es obvio que con esto se complica la ponderación de
valores, porque entra también en juego otro valor, que es la necesidad de preservar
la democracia y el Estado de derecho, frente a creaciones de realidad total que se
estructuran para incentivar golpes de Estado u otros destituyentes menos burdos,
pero igualmente eficaces.
122. Tampoco cabe pecar de ingenuidad y pasar por alto que en esas
desestabilizaciones institucionales operan fuertes intereses económicos, pues de lo
contrario creeríamos estar flotando en un bucólico lago de aguas mansas cuando en
realidad nos están azotando y revolcando las impetuosas olas de descarnadas fuerzas que
disputan mercados o ventajas.
123. Si bien en estas condiciones la necesaria ponderación de valores se dificulta
enormemente, no creo que ella incida demasiado en el presente caso, pues a
diferencia de la altamente respetable opinión de la mayoría, estimo que la
ponderación de valores resulta en este supuesto relativamente sencilla.
IV.2.c. La ponderación de valores en el caso
124. Centrándome ahora en el problema que plantea en concreto el escrito por el
que se procesó a las supuestas víctimas, lo primero que salta a la vista es que no
está referido a un acto de administración cualquiera o más o menos común y
corriente, como podría ser una licitación o la concesión de algún beneficio o
preferencia hacia alguien, sino a la intervención del titular del poder ejecutivo nada
menos que en una tentativa de golpe de Estado que derivó en su secuestro o
privación de libertad por parte de los policías armados sublevados y en cuyo
transcurso hubo víctimas fatales.
125. Esta Corte ha discutido finamente y con notables y sabios votos de mayoría y
disidentes en casos como Mémoli Vs. Argentina34, donde se discutía el interés público
en la correcta asignación de los nichos en un cementerio, pero el mero enunciado
fáctico del hecho que dio lugar al escrito que nos ocupa ahora, muestra que se está
frente a un acontecimiento y a un contexto que ni lejanamente se puede comparar
con la relevancia pública de ese y otros casos.
Corte IDH, Caso Mémoli vs. Argentina, Sentencia de 22 de agosto de 2013, Excepciones
preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Serie C No. 265.
34
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