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ocurrido entre el 16 de julio de 2013 al 11 de diciembre de 2013 10, y tres llamadas
telefónicas recibidas en los meses de febrero y marzo de 2014. Además las alegadas
denunciadas realizadas ante las autoridades y funcionarios, entre las cuales se
encuentran las presentadas el 7 de noviembre de 2013 sobre los hechos ocurridos del 16
de julio al 4 de noviembre de 2013 y la del 21 de diciembre de 2013 sobre los hechos
ocurridos del 15 de noviembre al 11 de diciembre de 2013.
13.
Entre las alegadas amenazas y hechos ocurridos señalados por la representación
después de la Resolución de la Corte de 21 de agosto de 2013, se encuentran los que
siguen: a) el 22 de septiembre de 2013, a las 14:45 horas el señor Meléndez Quijano al
llegar a la casa donde habitaba, en la ciudad de San Miguel, se percató de que habrían
ingresado personas en ella llevándose varios objetos, entre ellos, una pistola, un revolver
y una computadora portátil); b) el 11 de octubre de 2013 volvieron a ingresar a dicha
casa individuos sospechosos; c) el 24 de septiembre de 2013, a las 16:00 horas, un
agente de la Policía Nacional Civil, que brinda protección a los beneficiarios, estaba en la
casa de la señora Gloria Meléndez en San Salvador, salió de la casa a comprar en una
tienda cercana y fue interceptado por un vehículo pick-up del cual se bajaron tres
individuos con armas largas, quienes lo sometieron, golpearon y lo obligaron a subirse en
el vehículo, en cuyo interior lo insultaron y amenazaron con un arma e interrogaron
sobre “a quién presta[ba] seguridad”. Esta situación provocó que “una de las nietas
(niña) de la señora Gloria de Meléndez fuera abandonada en un parqueo y la señora
Sandra Ivette Meléndez quedara desprotegida por varias horas”, y d) el 11 de diciembre
de 2013, dos individuos sospechosos que se conducían en una motocicleta llegaron a la
casa donde habita la señora Gloria de Meléndez en la ciudad de San Miguel, se bajaron
de la moto y desde la calle la empezaron a insultar y amenazar a las personas que
estaban en la terraza de la casa y mostraban y amenazaban con armas de fuego y
diciendo “[¡] se van a arrepentir[!] ¿Cuándo se van a ir? ¿Cuándo llegarán los dueños de
la casa? [¡]Diganle a los dueños que la tenemos vigilada[!] [¡]Qué ustedes y los dueños,
si no quieren salir en la bolsa negra de la casa, lo mejor es que se vayan[!].”
14.
En cuanto a llamadas telefónicas y mensajes de texto, la representación
manifestó: a) el 4 de octubre de 2013 a las 13:44 horas y 17:33 horas, el señor
Meléndez Quijano fue amenazado por medio de mensajes enviados a su teléfono celular
que decían: “sombra: si seguís jodiendo o presentando denuncias contra los generales te
matamos a vo[s] y tu familia” y “sombra: te tenemos ubicado a vos y en los vehículos
nacionales que anda tu familia ya pronto te tocará”, respectivamente. En ambos casos se
informó al personal de seguridad y este a su vez informó a la Policía Nacional; b) en los
meses de septiembre y octubre de 2013 se recibieron cuatro llamadas telefónicas en la
casa de la familia del Coronel, dos contestadas por él y dos contestadas por sus hijas, en
las que les hablaban, no se identificaban y les decían “se van arrepentir”; c) los días 4 y
15 de noviembre y 5 y 15 de diciembre de 2013, por medio de mensaje de texto, uno en
el teléfono celular de Marina de Meléndez, esposa del Coronel, y los otros tres en el
teléfono de este, que decían: “sombra: te tenemos ubicados a vo[s] y en los vehículos
que anda tu familia ya pronto te tocará”; “te vas a arrepentir […], vamos a dar donde
más te duele, con tus hijas”; “te vas a arrepentir” y “si, no te queres arrepentir”,
respectivamente, y d) en los meses de febrero y marzo de 2014 se recibieron tres
llamadas telefónicas en la casa en la cual habitaban, contestadas por las hijas del coronel
y les manifestaron textualmente “se van a arrepentir” y también señalaron que se ha
detectado que algunas llamadas telefónicas entre algunos miembros de la familia son
interceptadas y escuchadas.
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Las ocurridas a las 17:30 horas del 16 de julio de 2013 respecto a la señora Gloria de Meléndez que cuando
ingresaba en su casa de habitación en San Salvador, junto con el personal de seguridad se percataron que en la
entrada de la casa se encontraba un individuo sospechoso, quien tenía un arma.