45.
En un informe de 2007 de la Organización Internacional del Trabajo (en adelante “la OIT”), se
continúa dando cuenta de la problemática. Así, se indica que los dueños de embarcaciones pesqueras, en su
mayoría empresas estadounidenses y europeas, reclutan a los jóvenes miskitos para ser buzos, siendo llevados
en pequeñas embarcaciones llamadas cayucos hasta los barcos pesqueros. Según este informe los buzos
miskitos no tenían acceso a una cámara hiperbárica pues la única del departamento es de uso privado. En el
mismo informe se indica que de cada diez buzos, cuatro sufrirían un accidente y al menos uno de éstos moriría.
La OIT sostuvo que para septiembre de 2007 alrededor de 4500 niños y niñas miskitos se encontraban en
situación de gran vulnerabilidad pues cuentan con padres con discapacidad o que han fallecido. Agregó que las
tasas de trabajo infantil son altas en dicha zona pues los niños y niñas miskitos trabajan como cayuqueros, es
decir, conduciendo la embarcación o “cayuco” donde se lleva el equipo de buceo. Los niños y niñas también
trabajan como descargadores de botes en los puertos25.
46.
En sus observaciones de 2014, el Comité contra la Eliminación de la Discriminación Racial de
Naciones Unidas, señaló que “lamenta la falta de información sobre las medidas adoptadas para asistir a los
buzos que han quedado en condición de discapacidad y prevenir esta práctica abusiva” y expresó su
preocupación por la situación de los buzos miskito “quienes son víctimas de las lesiones provocadas por bucear
como trabajo sin las mínimas condiciones de seguridad”26.
47.
Por su parte, la CIDH en su informe de 2015 sobre la Situación de los Derechos Humanos en
Honduras, continuó documentando esta situación dando cuenta de una serie de testimonios conforme a los
cuales la única fuente de trabajo es el buceo, el cual sigue siendo llevado a cabo en ausencia de condiciones
mínimas de seguridad. De la información recibida por la CIDH en su visita in loco, se destaca:
(…) el trabajo de los buzos se da en la informalidad contractual, falta de seguridad, equipo
deficiente y explotación laboral. (…) los equipos que utilizan para el buceo son viejos y no
cuentan con mantenimiento, no hay un entrenamiento adecuado sino de parte de los
compañeros que tampoco cuentan con una formación. Los buzos pasan laborando periodos
entre 12 a 17 días y a efectos de pescar mayores cantidades de producto, están obligados a
permanecer a grandes profundidades del mar por tiempos prolongados y salen a la superficie
en forma muy rápida en contravención con las normas de seguridad del buceo. Todo esto ocurre
sin la debida supervisión del Estado. De esta forma, los buzos corren el riesgo de sufrir
accidentes prevenibles como ahogamiento o el síndrome de descompresión.
(…) como consecuencia de estas condiciones, varios buzos misquitos han perdido la vida o han
sufrido enfermedades físicas y mentales permanentes. (…)
La ausencia de medidas de rehabilitación y de una cámara hiperbárica que pueda atender de
manera inmediata a los buzos que sufren de descompresión en La Mosquitia ha generado
discapacidad permanente a cientos de ellos a lo largo de los últimos años, no obstante lo cual ni
la empresa de explotación de la langosta que les da empleo, ni el Estado, han adoptado medidas
para que esta situación no continúe o para atender a quienes padecieron algún tipo de
discapacidad.
La Comisión fue informada que en 2013 se reportaron 20 personas que fallecieron a
consecuencia de accidentes en la pesca por buceo y se presentaron aproximadamente 400
lesiones. Honduras sería el país que presenta más enfermedades por descompresión en el
mundo. Asimismo, el Estado no mantendría un registro con datos de los accidentes sufridos, así
como el número de buzos lesionados o fallecidos.
Organización Internacional del Trabajo. Trabajo infantil y Pueblos Indígenas. El caso Honduras. 2007. Disponible en:
http://www.unicef.org/honduras/pueblos_indigenas.pdf
26 ONU, Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, Observaciones finales sobre los informes periódicos primero a quinto de
Honduras, 13 de marzo de 2014.
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