-36paramilitar les preguntó que ¿cómo iba el caso de los 19 Comerciantes de Ocaña?. Ese era efectivamente uno de los casos que la Comisión Judicial se encontraba investigando. 111. Los dos hombres que se hacían pasar por comandantes de las FARC se reunieron con los funcionarios judiciales y les manifestaron que, en virtud de que se estaban verificando ciertos movimientos militares en la zona, resultaba necesario buscar un sitio seguro para que la Comisión Judicial continuara con las diligencias. Seguidamente, los comandantes convencieron a los miembros de la Comisión Judicial de la conveniencia de que se dejaran amarrar para trasladarlos, a fin de poder simular una situación de secuestro por las FARC en caso de que se hiciera presente el Ejército. 112. Aproximadamente a las 12:00 horas los 15 miembros de la Comisión Judicial fueron atados con las manos por atrás de la espalda y obligados a subirse a los dos automóviles. En otros dos automóviles iban los paramilitares. Los miembros de la Comisión Judicial fueron llevados sin saber su destino durante aproximadamente unos tres kilómetros hacia Barrancabermeja, hasta que llegaron al sitio conocido como “La Laguna”. Cuando los automóviles se detuvieron, salieron de ellos los hombres armados. El señor Manuel Libardo Díaz Navas, víctima sobreviviente, declaró en el ámbito interno que tenían mucho miedo, estaban muy nerviosos y “sent[ían] que algo malo [le]s iba a suceder”96. Los hombres armados se formaron a una distancia aproximada de diez metros de los automóviles y, después de señas que hizo uno de ellos, empezaron a disparar de forma indiscriminada y continua contra los miembros de la Comisión Judicial, durante varios minutos97. 113. Seguidamente, los paramilitares les empezaron a dar el “tiro de gracia” a las víctimas. Esto duró aproximadamente un minuto y medio98. Según declaró la víctima sobreviviente Arturo Salgado Garzón, él se salvó del “tiro de gracia” porque la bala le pasó rozando por un lado de la cabeza; sin embargo, manifestó que “pens[ó] que [s]e había muerto”. También recibió un impacto de bala en un glúteo. Posteriormente, los paramilitares movieron el automóvil en el cual se encontraba el señor Arturo Salgado, tratando de voltearlo. Del otro bajaron a algunas víctimas y los tiraron unos encima de otros99. 114. En cuanto a las otras dos víctimas sobrevivientes, Manuel Libardo Díaz Navas, quien había recibido varios impactos de bala y tenía su cuerpo cubierto con sangre, fue bajado del automóvil por los paramilitares, quienes lo tiraron en el piso boca abajo y le cortaron las cuerdas que ataban sus manos. Aguantó la respiración por un tiempo, mientras escuchaba como terminaban de ejecutar a aquellos que “de cualquier manera daban muestras de vida”100. Por su parte, Wilson Humberto Mantilla Castilla sobrevivió porque los paramilitares creyeron que él estaba muerto, pues la masa encefálica de uno de sus compañeros cayó sobre su cabeza101. 96 Cfr. declaración rendida por Manuel Libardo Díaz navas el 21 de enero de 1989 ante el Juzgado Cuarto de Orden Público de Bogotá (expediente de anexos a la demanda, anexo A2). 97 Cfr. declaración testimonial rendida por Arturo Salgado Garzón en la audiencia pública ante la Corte Interamericana celebrada los días 31 de enero y 1 de febrero de 2007. 98 Cfr. supra nota 97. 99 Cfr. supra nota 97. 100 Cfr. declaración rendida por Manuel Libardo Díaz Navas el 21 de enero de 1989 ante el Juzgado Cuarto de Orden Público de Bogotá (expediente de anexos a la demanda, Tomo I, anexo A2, folios 37 y 38). 101 Cfr. supra nota 97.

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