otorgaron títulos de propiedad, contratos de arrendamiento y arrendamientos a largo plazo a un número de individuos no indígenas e indígenas 152. El Estado alegó que la zona, la cual constituía los suburbios de Albina, no había sido habitada por los pueblos indígenas del Bajo Marowijne, ni en el momento de la parcelación de tierras ni durante los años anteriores al inicio de dichas actividades, e indicó que la ciudad de Albina, capital del distrito de Marowijne, ha sido un núcleo de actividades sociales, económicas y culturales en la región del Bajo Marowijne durante siglos. Además indicó que si bien los Pueblos Kaliña y Lokono han participado en dichas actividades, no consideran Albina como parte de su territorio ancestral sobre el cual pueden demandar derechos de propiedad. En este sentido, el Estado señaló que dichos pueblos nunca protestaron contra este proyecto, ya que el área sobre el cual se llevó a cabo, no forma parte de la tierra sobre la cual mantienen una relación especial. Asimismo, el Estado declaró que parte de los pueblos reclamados, en los que sí habitaban los indígenas, los comparten con las tribus maroons 153. En la visita, agregóque hay alrededor de 18 comunidades donde habitan maroons en el área reclamada (supra párr. 41). 120. En cuanto a las reservas naturales, el Estado afirmó que se establecieron con la finalidad de prosperar en los esfuerzos de conservación de la naturaleza y que las mismas respondieron a un interés superior que prevalecía sobre los derechos de propiedad de los Pueblos Kaliña y Lokono. También alegó que a dichos pueblos nunca se les ha restringido el acceso ni el uso de los recursos dentro de las reservas, y que además se ha propiciado su participación en la administración de las mismas 154. No obstante, el Estado aclaró que estaba en contra de que los pueblos indígenas administraran por sí solos las “reservas naturales en su totalidad”. Por lo mismo, el Estado alegó que la restitución de las tierras que ahora son parte de las reservas sería una amenaza a las obligaciones que tiene con sus ciudadanos y podría implicar una ruptura en un sistema que ha demostrado que mantiene la paz, debido a las implicaciones legales, sociales, económicas, étnicas y raciales que dicha restitución podría significar. Conjuntamente, el Estado sostuvo que no puede compartir el manejo de los recursos naturales, pues si todos los pueblos indígenas y maroons solicitaran el control de los mismos en sus territorios ancestrales, sería desastroso para la economía de Surinam 155. 121. Respecto de las concesiones mineras para extraer bauxita, el Estado afirmó que los pueblos indígenas no habitaban la zona minera o sus alrededores y que la distancia entre ésta y el pueblo indígena (Alfonsdorp) más cercano era aproximadamente 6.3 km. Asimismo, el Estado señaló que en la actualidad no existían actividades de exploración o explotación en el área, sin embargo, la empresa Suralco tenía la intención de reiniciar actividades de 152 De acuerdo con el Estado, los registros públicos muestran que, efectivamente, los títulos, en un número limitado de parcelas, fueron emitidos a individuos no indígenas, pero que también a personas indígenas como Cornelis Pierre quien solicitó y obtuvo un arrendamiento a largo plazo de dos parcelas en Erowarte de Tuinstad Albina. 153 El Estado alegó que la tierra reclamada por los Pueblos Kaliña y Lokono está bajo la jurisdicción de 3 administraciones: Galibi, Albina y Patamacca. Galibi alberga 677 personas de pueblos indígenas y 5 maroons; Albina 915 personas indígenas y 3,082 maroons, y Patamacca al sur del distrito de Marowijne, alberga 412 maroons pero no tiene registros de personas indígenas viviendo en esa área (expediente de fondo, folio 583). 154 El Estado alegó que los indígenas pueden usar libremente los recursos de las tres reservas naturales en el área del Bajo Marowijne, ya que no se les aplican las restricciones de los otros habitantes surinameses, tales como las licencias oficiales para la pesca y caza (expediente de fondo, folio 587). Asimismo, afirmó que el Estado ha priorizado la participación de los miembros de los Pueblos Kaliña y Lokono en la administración de las actividades en las reservas en la región del Bajo Marowijne respetando e incluyendo su conocimiento tradicional. El Estado puso como ejemplo la promoción de actividades como el turismo en la reserva de Galibi, donde se contrataba por tiempo completo o por temporada a miembros de los Pueblos Kaliña y Lokono, por tiempo completo o por temporadas, para el apoyo en el monitoreo de las tortugas marinas. Adicionalmente, el Estado afirma que renta botes y alojamiento de la comunidad local (expediente de fondo, folio 588). Cfr.Affidavit de Claudine Sakimin de 27 de enero de 2015 (expediente de fondo, folios 479 y 480). 155 El Estado destacó que el 85% de la economía dependía de los recursos naturales, por lo que requería de su control debido a que esto implicaba un asunto de seguridad nacional (expediente de fondo, folio 604). 35

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