-16de [su] detención [l]e negaron la literatura médica, [su] instrumental profesional
y la práctica en el tópico de penal”.
Debido a su encarcelamiento de ocho años y cuatro meses, su salud se ha
deteriorado, tiene ostopenia, su visión ha disminuido, está emocionalmente
afectada y profesionalmente desactualizada. Ha intentado realizar trabajos de
investigación médica en el penal y brindar charlas a la población penal, pero sus
intentos han sido rechazados varias veces. En el aspecto profesional se encuentra
frustrada.
Sus hijos están alejados de su madre y de ella “por la situación económica
insostenible para su educación”, y sus hermanos sin trabajo no han podido seguir
contribuyendo en este rubro. Su madre tiene 88 años, está sorda y ciega, y
requiere de una operación de cataratas y atención especializada permanente la
que no puede tener dada la situación económica.
La testigo ha tenido en todo momento el apoyo de sus colegas del centro de
trabajo, de la Federación Médica, de la Asociación Médica del Seguro Social del
Perú (en adelante “la AMSSOP”) y del Colegio Médico del Perú, quienes se han
encargado de su defensa interna y a nivel internacional.
Solicitó a la Corte que termine la injusticia, ya que su vida ha cambiado y le ha
sido frustrada, y no ha podido ver crecer a sus hijos, lo cual es irreparable. Su
situación y su dolor ha afectado a toda su familia, su madre, sus hijos y sus
hermanos, quienes “sufrieron como si hubiesen estado presos con[ ella] y
durante muchos años con la amenaza de verse involucrados con[ ella] y perder
su libertad”. Espera que la resolución de su caso sirva “[p]ara que los médicos
puedan ejercer su profesión como un acto de humanidad que debe ejercerse sin
temor a ninguna discriminación”.
b. Testimonio del señor Abdón Segundo Salazar Morán, médico
Nació en Plura, Perú, tiene 59 años de edad y es médico de profesión con
especialidad en cardiología.
La Asociación Médica del Seguro Social del Perú y la Comisión de Derechos
Humanos del Colegio Médico del Perú, como instituciones gremiales de los
profesionales de la medicina, defienden a los médicos en sus controversias
judiciales y por violación de sus derechos. El Colegio Médico tiene la práctica de
ser solidario con sus miembros perseguidos, juzgados y encarcelados por acto
médico, brindándoles apoyo institucional y económico para la defensa de los
médicos injustamente presos. Ambas instituciones han defendido a numerosos
médicos durante la dictadura del ex presidente Alberto Fujimori, en la cual se
detuvo a numerosos médicos por haber curado a presuntos terroristas.
En 1992 el testigo y el doctor Álvaro Vidal Rivadeneyra, quienes eran Presidentes
de la AMSSOP y del Frente de Defensa de la Seguridad Social, respectivamente,
fueron objeto de un atentado criminal, en el cual sufrieron varias lesiones.
Posteriormente fueron despedidos de sus cargos en hospitales públicos. Como
médicos y de conformidad con el Juramento Hipocrático tienen la obligación de
defender la vida humana sin discriminación alguna.