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estos últimos no revelan son el tiempo y los esfuerzos de un tribunal internacional como la
Corte Interamericana, dedicados a su labor de razonar y persuadir, para fundamentar sus
decisiones y realizar la justicia.
48. Por ejemplo, el célebre caso Bámaca Velásquez versus Guatemala (Sentencias de fondo,
25.11.2000, y de reparaciones, 22.02.2002), contó con cuatro audiencias públicas ante esta
Corte (sobre fondo y reparaciones), que consumieron ocho días de audiencias28. Entre 1987 y
2002, once casos contaron con tres audiencias públicas cada uno, sobre excepciones
preliminares, fondo y reparaciones (Velásquez Rodríguez versus Honduras, Godínez Cruz
versus Honduras, Neira Alegría y Otros versus Perú, Caballero Delgado y Santana versus
Colombia, Loayza Tamayo versus Perú, Castillo Páez versus Perú, Paniagua Morales y Otros
versus Guatemala, Cesti Hurtado versus Perú, Cantoral Benavides versus Perú, Durand y
Ugarte versus Perú, y Las Palmeras versus Colombia).
49.
Los dos últimos casos que contaron con dos audiencias cada uno fueron los de Cantos
versus Argentina (Sentencia del 28.11.2002) y 19 Comerciantes versus Colombia (Sentencia
del 05.07.2004). El procedimiento de Interpretación de Sentencia no excluye necesariamente
la realización de audiencias públicas: lo ejemplifica, v.g., la Sentencia de Interpretación en el
caso Cesti Hurtado versus Perú, la cual fue debidamente precedida de una audiencia pública
(el 25.01.2001).
50.
Parece haber estadísticas para todo, menos para la razón y la persuasión. Desde 1990
hasta fines de 2006, la Corte Interamericana había emitido 19 Sentencias de Interpretación;
de este total, nueve Sentencias de Interpretación fueron emitidas solamente en el bienio
2005-2006. El total de solicitudes de interpretación de Sentencia parece haber así
acompañado la disminución del total de audiencias públicas ante la Corte. En definitiva, me
permito insistir, parece haber gráficos estadísticos para todo, menos para la razón y
persuasión. Gráficos estadísticos no me impresionan en lo más mínimo, tengo verdadera
aversión por ellos.
51.
Y en esto estoy en buena compañía. El historiador Arnold J. Toynbee, notable por su
profunda erudición, criticaba, hace más de tres décadas, el "enfoque estadístico" y la
"cuantificación" que pasaban a predominar en el mundo contemporáneo, y que, a su juicio,
tienen un valor bastante limitado en los "human affairs". Para él, "the permanent and regular
element in human affairs is human nature, - the whole psychosomatic unity of a human
being"29. Confesó él que, en la parte final de su monumental A Study of History, experimentó
"a sense of awe and wonder at human destiny, and human affairs in
general, in which the historian is on common ground with the poet or the visual
artist. So perhaps he is half-way between the scientist and the poet. (...)
I am very conscious of the tragedy of human events (...). When I study
history I try to penetrate beyond the human phenomena to what lies behind
them. (...) My curiosity leads me on to be curious about the nature and
meaning of destiny (if there is such a thing), about existence as a whole. (...)
For me history is a way of entering into and trying to comprehend the universe.
.
16, 17 y 18 de junio de 1998; 15 de octubre de 1998; 22 y 23 de noviembre de 1998;
y 28 y 29 de noviembre de 2001.
28
.
29
Toynbee on Toynbee, Oxford, University Press, 1974, pp. 26-27.