Cesar. En relación con esto, recibió varias amenazas de muerte a través de llamadas a su oficina y al domicilio
de sus padres. Pocos días antes de su muerte, el señor Ramírez encontró en el parabrisas de su carro un sufragio
(tarjeta de condolencia que se le envía a la familia de una persona fallecida) con la frase “tienes los días
contados”.
234.
La parte peticionaria aportó información de la que se desprende que el 29 de junio de 1987 en
horas de la noche, cuatro individuos desconocidos que se movilizaban en dos motocicletas le propiciaron varios
disparos a Ramírez mientras este le cambiaba la llanta a su vehículo, ocasionándole la muerte.
235.
Según la declaración de la señora Imelda Daza, durante el sepelio de Ramírez, un magistrado
del Tribunal de Cesar se les acercó a ella y a otro colega del partido y les dijo: “Muchachos esto va a seguir, José
está muerto en vez de cualquiera de ustedes dos porque la orden era darle a uno cualquiera de ustedes tres,
pero el que dio papaya fue el. Pero esto va a seguir, ustedes deben desaparecer de esta ciudad”.
236.
Según una carta de la señora Heimy Johana Ramírez, hermana de José Francisco, toda la familia
continuó siendo víctima de hostigamientos por parte de agentes estatales. Por una parte, los vehículos del F-2
(división de policía judicial de la Policía Nacional, en adelante “F-2”) rondaban de manera intimidante el
domicilio de los hermanos de la víctima, a baja velocidad y con los vidrios polarizados; en ocasiones los seguían
hasta sus lugares de estudio o trabajo, de manera que se vieron obligados a refugiarse en Venezuela. La misma
suerte corrieron los hijos y la esposa de José Francisco Ramírez quienes siguieron recibiendo amenazas, incluso
después de trasladarse a Barranquilla a donde huyeron por temor. Desde mayo de 1991 les fue otorgado asilo
político en Suecia.
237.
Mediante oficio del 3 de agosto de 2012, la Fiscalía General de la Nación comunicó a la parte
peticionaria que la investigación por el homicidio de José Francisco Ramírez se encontraba en etapa previa.
1.13.
Fernando Bahamón Molina134
238.
Fernando Bahamón Molina fue dirigente de la UP. Según información disponible, era director
del periódico “Unión” de la Unión Patriótica en el Caquetá, así como corresponsal de otros diarios. Fue Concejal
de la UP del municipio de San Vicente del Caguán entre 1986 y 1988 y miembro de la Coordinadora
Departamental de la UP.
239.
Según información pública el 16 de julio de 1987 a eso de las 7:30 de la noche, frente a la
heladería Swin, en Florencia, Caquetá, cuando la presunta víctima se acababa de sentar frente al timón de su
vehículo y se disponía a emprender la marcha, recibió dos disparos en la sien que le ocasionaron la muerte
instantánea. Dicho asesinato fue cometido a una cuadra de las instalaciones del DAS. Conforme consta en el acta
de defunción, la causa de la muerte fue “hemorragia y edema cerebrales”.
240.
Consta en el expediente que la Asamblea Departamental del Caquetá condenó el hecho y solicitó
a la Procuraduría Regional “adelantar la más exhaustiva investigación tendiente al esclarecimiento de este
crimen”. También condenaron el hecho y solicitaron la investigación del mismo varias entidades públicas y
organizaciones de la sociedad civil.
241.
Según declaró Octavio Collazos, dirigente de la UP, una señora le manifestó a un diputado de la
UP que el crimen había sido cometido por agentes del DAS, sin embargo a los pocos días de manifestar esto, la
señora fue amenazada y se fue de Florencia.
242.
La esposa de la presunta víctima declaró que desde inicios de 1987 su esposo le indicó que se
sentía inseguro, que lo estaban siguiendo en motocicleta y que personas pasaban con frecuencia por el sitio
donde él estaba. Declaró que “a Fernando lo mataron por ser militante de la Unión Patriótica. No hay otra razón”.
Molina.
134Anexo
16. Anexo al escrito de la parte peticionaria Reiniciar de 18 de febrero de 2013. Caja 5, Carpeta Fernando Bahamón
43
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