correspondientes47. Asimismo, sostuvo que se han realizado diversas acciones para
garantizar la pertinencia cultural de la atención sanitaria, entre ellas, la promoción de la
participación de las autoridades tradicionales para orientar sobre “cómo se debe
incorporar la cosmovisión del Pueblo Mapuche en las atenciones [médicas]” y en la
contratación de los equipos médicos de atención “en el nivel primario” que resuelven
consultas en los territorios, así como la cobertura de medicinas alternativas tales como
la naturopatía, y la atención de una facilitadora intercultural48, de especialistas del
sistema médico mapuche49 y de equipos de salud interculturales50.
23.
En este orden de cosas, el Estado presentó información específica sobre la
atención sanitaria que han recibido cada una de las siete víctimas beneficiarias de esta
reparación en los años 2018 y 2019, que han incluido consultas en la red pública y en la
red privada de centros de salud, en este último caso mediante el sistema de reembolso.
24.
Los representantes de las víctimas valoraron la extensión de la cobertura de salud
efectuada por el Estado en beneficio de los familiares y las comunidades. Sin perjuicio
de lo anterior, señalaron que existen en la práctica diversas dificultades en el acceso a
los servicios médicos, por lo cual la reparación se encuentra pendiente de cumplimiento.
En particular, refirieron la falta de conocimiento por parte del personal administrativo y
sanitario del Programa Pri Lonkos51. La FIDH, por su parte, en representación de Juan
Segundo Pichún Paillalao, manifestó satisfacción por parte de la comunidad de
Temulemu de la atención de salud recibida en el territorio, y sostuvo que se requiere
que el Programa sea regulado “a través de una ley que permita garantizar las
prestaciones en el futuro” “tanto a nivel primario como de alta complejidad” 52. Por
último, CEJIL y el representante Fuenzalida hicieron notar la existencia de “retrasos de
reintegros por erogaciones [en las] que las víctimas y sus familiares incurren”.
Traiguén, CESFAM Ercilla, Hospital de Collipulli, Hospital de Victoria, Hospital Angol) y la Red de Facilitadores
interculturales de la provincia de Malleco del Programa mapuche del Servicio de Salud Araucanía Norte”. Cfr.
Informe estatal de 2 de agosto de 2019.
47
Precisó que se garantiza el reembolso del combustible que utilizan algunas víctimas y se ponen a
disposición vehículos institucionales para facilitar su traslado hacia los centros de salud, y que asimismo se ha
hecho entrega de un vehículo a las comunidades de los Lonkos Norín Catrimán y Pascual Pichun Paillalao,
representado por su hijo Juan Pichun Collonao, para facilitar el traslado de sus integrantes al acudir al equipo
de salud que atiende en el territorio. De esta forma, el Estado sostuvo que brinda “de forma permanente” y
“en terreno una atención gratuita, inmediata y oportuna”. Cfr. Informe estatal de 2 de agosto de 2019.
48
Explicó que la participación de la Facilitadora Intercultural ha beneficiado “a los adultos mayores;
dado que el establecer una comunicación en su lengua, el Mapudungun, implica en muchos casos una mayor
adhesión a los tratamientos y una mayor comprensión de su enfermedad y de los cuidados que se precisan”.
Cfr. Informe estatal de 2 de agosto de 2019.
49
El Estado detalló que ha debido desarrollar estrategias alternativas “para financiar los servicios” [de
medicina mapuche], en ausencia de respaldos formales o tributarios”. Cfr. Informe estatal de 2 de agosto de
2019.
50
Señaló que se ha provisto “la atención de Machi, lawentuchefe o ngetanchefe para las personas de
las comunidades que lo han requerido” y se han organizado “actividades culturales que apuntan al rescate y
conservación de las tradiciones y que […] son parte de la salud de las comunidades […como] el concepto de
Küme mongen (Buen vivir), que es lo que culturalmente mantiene sano a un Lof mapuche”. Cfr. Informe
estatal de 2 de agosto de 2019. Cfr. Informe estatal de 2 de agosto de 2019.
51
La víctima Patricia Troncoso manifestó que la falta de familiarización por parte del personal de los
hospitales, hace que el proceso de atención sea “engorroso y angustiante”, y que deba “acudir al sistema
privado en algunos casos para agilizar la atención lo que [le…] ha generado endeudamiento”. La representante
Myriam Reyes expresó que el Programa Pri Lonkos no es “un programa especial”, sino que “las víctimas son
atendidas como cualquier particular” a quien se le extiende “la gratuidad que se aplica en Chile a los
beneficiarios de más escasos recursos”. Añadió que del informe estatal no se desprende “[un] mecanismo
específico destinado a la atención de las víctimas, de manera personal e inmediata”.
52
También señalaron que “[a] los hijo/as de la víctima Pichun Paillalao, desde el sistema de salud le
siguen descontando como cotización en salud en sus respectivas liquidaciones de sueldo”.
12