3
2.
El artículo 63.2 de la Convención Americana dispone que “[e]n casos de extrema
gravedad y urgencia, y cuando se haga necesario evitar daños irreparables a las
personas, la Corte, en los asuntos que esté conociendo, podrá tomar las medidas
provisionales que considere pertinentes. Si se tratare de asuntos que aún no estén
sometidos a su conocimiento, podrá actuar a solicitud de la Comisión”.
3.
La disposición establecida en el artículo 63.2 de la Convención confiere un
carácter obligatorio a las medidas provisionales que ordena este Tribunal, ya que el
principio básico del Derecho Internacional, respaldado por la jurisprudencia
internacional, ha señalado que los Estados deben cumplir sus obligaciones
convencionales de buena fe (pacta sunt servanda)2. Estas órdenes implican un deber
especial de protección de los beneficiarios de las medidas, mientras se encuentren
vigentes, y su incumplimiento puede generar responsabilidad internacional del Estado 3.
4.
En lo que atañe a la implementación de las medidas provisionales ordenadas, los
Estados obligados deben adoptar todas las providencias necesarias para la efectiva
protección de los beneficiarios de las mismas, de conformidad con las instrucciones de la
Corte4. Esta obligación incluye el deber de informar al Tribunal con la periodicidad que
éste indique sobre la implementación de las medidas provisionales. El deber de informar
constituye una obligación de carácter dual que requiere para su efectivo cumplimiento la
presentación formal de un documento en plazo y la referencia material específica, cierta,
actual y detallada a los temas sobre los cuales recae dicha obligación5.
5.
En razón de su competencia, en el marco de medidas provisionales corresponde a
la Corte considerar única y estrictamente aquellos argumentos que se relacionan
directamente con la extrema gravedad, urgencia y la necesidad de evitar daños
irreparables a personas. Cualquier otro hecho o argumento sólo puede ser analizado y
resuelto durante la consideración del fondo de un caso contencioso 6.
6.
Esta Corte estima oportuno reiterar que las medidas provisionales tienen un
carácter excepcional, son dictadas en función de las necesidades de protección y, una
vez ordenadas, deben mantenerse siempre y cuando la Corte considere que subsisten
los requisitos básicos de la extrema gravedad y urgencia, y de la necesidad de las
2
Cfr. Asunto James y otros. Medidas Provisionales respecto de Trinidad y Tobago. Resolución de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos de 14 de junio de 1998, Considerando 6, y Caso Mack Chang y
Otros. Medidas Provisionales respecto de Guatemala. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos de 26 de enero de 2015, Considerando 3.
3
Cfr. Caso Hilaire, Constantine y Benjamin y otros Vs. Trinidad y Tobago. Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 21 de junio de 2002. Serie C No. 94, párrs. 196 a 200, y Asunto Guerrero Larez. Medidas
Provisionales respecto de Venezuela. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 19 de
agosto de 2013, Considerando 3.
4
Cfr. Casos Liliana Ortega y Otras; Luisiana Ríos y Otros; Luis Uzcátegui; Marta Colomina y Liliana
Velásquez. Medidas Provisionales respecto de Venezuela. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos de 4 de mayo de 2004, Considerando 7.
5
Cfr. Asunto Liliana Ortega y otras. Medidas provisionales respecto de Venezuela. Resolución de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos de 2 de diciembre de 2003, Considerando 12, y Asunto Giraldo Cardona
y otros. Medidas provisionales respecto de Colombia. Resolución de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos de 28 de enero de 2015, Considerando 21.
6
Cfr. Asunto James y Otros. Medidas Provisionales respecto de Trinidad y Tobago. Resolución de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos de 29 de agosto de 1998, Considerando 6, y Asunto Meléndez
Quijano y otros. Medidas provisionales respecto de El Salvador. Resolución de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos de 14 de octubre de 2014, Considerando 3.