49
observa que dos de los hijos presentes al momento previo a la violación sexual, Nélida
Prisiciliano Fernández y Colosio Prisciliano Fernández tenían tres y cuatro años,
constando al Tribunal que solamente este último tiene algunos recuerdos de los
hechos128. Por su parte, las dos hijas mayores tienen recuerdos claros de lo ocurrido129
e incluso la mayor, Noemí Prisciliano Fernández, ha declarado sobre los hechos que
presenció y el impacto que ello le generó 130 . Debido a las diferentes vivencias e
intensidad en el recuerdo, la Corte entiende que la afectación producida por haber
presenciado los hechos previos a la violación sexual no es igual para los cuatro hijos131.
146. Por otra parte, la afectación de los hijos también está relacionada con la
búsqueda de justicia que emprendieron sus padres, así como con las consecuencias
que esa búsqueda, conjuntamente con los efectos de la propia violación sexual,
generaron en las relaciones intrafamiliares. El Tribunal ha constatado que la señora
Fernández Ortega y su esposo se vieron obligados a desplazarse de su comunidad en
aquellas ocasiones que debieron realizar diligencias relacionadas con la búsqueda de
justicia en el caso. Consecuentemente tuvieron que dejar a sus hijos solos en la casa,
lo cual generaba en los niños un profundo miedo, especialmente por la presencia de
militares en la zona132 . De tal modo, los hechos del caso y la búsqueda de justicia
generaron cambios significativos y perjudiciales en la vida familiar que afectaron de
manera especial a los hijos, quienes han experimentado un profundo sufrimiento
durante todos estos años133.
127
Peritaje psicosocial realizado por la señora Correa González, supra nota 113, folio 1618. La Corte
hace notar que el peritaje de la señora Correa indica que a los “niños pequeños no se les realizaron
entrevistas para no causar daño[,] debido a que podrían revivir sus recuerdos sin posibilidad de contención
ante la situación”.
128
Cfr. Valoración del impacto psicológico, supra nota 30, folio 5691.
129
Cfr. Valoración del impacto psicológico, supra nota 30, folios 5690 y 5691.
130
Cfr. Declaración rendida ante fedatario público por Noemí Prisciliano Fernández, supra nota 68, folio
1494.
131
Conforme al acta de nacimiento Neftalí Prisciliano Fernández nació el 17 de septiembre de 2003, es
decir un año y medio después de haber ocurrido los hechos, cfr. Acta de nacimiento de Neftalí Prisciliano
Fernández, supra nota 65, folio 3886.
132
Noemí Prisciliano Fernández declaró: “yo me quedaba sol[a] con mis hermanos y me daba mucho
miedo porque me la pasaba pensando que los [militares] iban a venir otra vez”, declaración rendida ante
fedatario público por Noemí Prisciliano Fernández, supra nota 68, folio 1494. Asimismo el señor Prisciliano
Sierra manifestó: “cada [vez] que íbamos a Ayutla teníamos que dejar solos a nuestros hijos con miedo de
que les pasara algo”, declaración rendida ante fedatario público por el señor Prisciliano Sierra, supra nota
66, folio 1502. Por su parte la señora Fernández Ortega declaró: “[c]ada vez que bajábamos a Ayutla eran
muchos problemas, porque mis hijos se quedaban solos, y me daba miedo […] que llegaran más [militares]
y les hicieran algo”, declaración rendida ante fedatario público por la señora Fernández Ortega, supra nota
62, folio 1486.
133
La señora Fernández Ortega declaró “[nuestros hijos] también han sufrido mucho por lo que nos
pasó, sobre todo los que vieron como los soldados empezaron a abusar de mí. A Noemí y Ana Luz ya las
mandamos a Ayutla porque en Barranca Tecoani les puede pasar algo. Como ellas vieron todo, yo veo que
sufren mucho y que se acuerdan de lo que pasó, porque ellas le tienen miedo a los [militares]. Los más
chico[s] también sufren. Colosio y Nélida eran muy chicos cuando pasó todo pero bien se dan cuenta de
cómo hemos tenido problemas y no les va bien en la escuela. Hasta Neftalí que no había nacido cuando
vinieron los [militares], veo que tiene miedo y que no se despega de mí”, declaración rendida ante fedatario
público por la señora Fernández Ortega, supra nota 62, folio 1488. Noemí Prisciliano Fernández declaró: “a
veces yo y mis hermanos nos quedábamos solos y no había nada que comer, porque el poco dinero lo
ocupaban para salir a pedir justicia. Luego, cuando mi papá y mi mamá volvían, a veces veía que discutían
mucho por lo que había pasado y se desesperaban. Fue muy difícil todo eso. Yo a veces nada más me
Seleccionar párrafo de destino3
Conectar a un párrafo
Connect to an entity
Disable highlights
Añadir a la tabla de contenidos