particulares o funcionarios del Estado. En cuanto a los procesos civiles por daños, la debida
diligencia se verifica por medio del análisis de las actuaciones de las autoridades estatales
(jueces y miembros de la Fiscalía) en el sentido de conducir los procedimientos de forma
sencilla y célere con el fin de identificar los agentes que causaron los daños y, en su caso,
reparar adecuadamente a las víctimas. El examen de la debida diligencia en los procesos
laborales debe tomar en consideración las medidas adoptadas por las autoridades judiciales
para establecer el vínculo laboral entre los trabajadores y trabajadoras de la fábrica de fuegos
con los dueños, identificar los montos debidos y determinar y ejecutar el pago de dichos
valores.
222. En cuanto a la celeridad del proceso, este Tribunal ha señalado que el plazo razonable
al que se refiere el artículo 8.1 de la Convención se debe apreciar en relación con la duración
total del procedimiento que se desarrolla, desde el primer acto procesal hasta que se dicte la
sentencia definitiva, incluyendo los recursos de instancia que pudieran eventualmente
presentarse317. El derecho de acceso a la justicia implica que la solución de la controversia se
produzca en tiempo razonable318, ya que una demora prolongada puede llegar a constituir,
por sí misma, una violación de las garantías judiciales319.
223. Asimismo, el Tribunal ha establecido que la evaluación del plazo razonable se debe
analizar en cada caso concreto, en relación con la duración total del proceso, lo cual podría
también incluir la ejecución de la sentencia definitiva. De esta manera, ha considerado cuatro
elementos para analizar si se cumplió con la garantía del plazo razonable, a saber: (i) la
complejidad del asunto320, (ii) la actividad procesal del interesado321, (iii) la conducta de las
autoridades judiciales322, y (iv) la afectación generada en la situación jurídica de la presunta
víctima323.
224. En efecto, este Tribunal ha establecido que, si el paso del tiempo incide de manera
relevante en la situación jurídica del individuo, resultará necesario que el procedimiento
avance con mayor diligencia a fin de que el caso se resuelva en un tiempo breve 324. La Corte
recuerda que corresponde al Estado justificar, con fundamento en los criterios señalados, la
razón por la cual ha requerido del tiempo transcurrido para tratar el caso y, de no demostrarlo,
la Corte tiene amplias atribuciones para hacer su propia estimación al respecto325.
Cfr. Caso Suárez Rosero Vs. Ecuador. Fondo. Sentencia de 12 de noviembre de 1997. Serie C No. 35, párr.
71, y Caso Carranza Alarcón Vs. Ecuador, supra, párr. 92.
318
Cfr. Caso Suárez Rosero Vs. Ecuador. Fondo, supra, párr. 71, y Caso Quispialaya Vilcapoma Vs. Perú.
Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de noviembre de 2015. Serie C No. 308,
párr. 176.
319
Cfr. Caso Hilaire, Constantine y Benjamin y otros Vs. Trinidad y Tobago. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 21 de junio de 2002. Serie C No. 94, párr. 145, y Caso Noguera y otra Vs. Paraguay, supra, párr. 83.
320
Cfr. Caso Genie Lacayo Vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares. Sentencia de 27 de enero de 1995. Serie
C No. 21, párr. 78, y Caso Noguera y otra Vs. Paraguay, supra, párr. 83 y nota a pie 83.
321
Cfr. Caso Cantos Vs. Argentina, supra, párr. 57, y Caso Noguera y otra Vs. Paraguay, supra, 401, párr. 83
y nota a pie 84.
322
La Corte ha entendido que, para lograr plenamente la efectividad de la sentencia, las autoridades judiciales
deben actuar con celeridad y sin demora, debido a que el principio de tutela judicial efectiva requiere que los
procedimientos de ejecución sean llevados a cabo sin obstáculos o demoras indebidas, a fin de que alcancen su objetivo
de manera rápida, sencilla e integral. Cfr. Caso Mejía Idrovo Vs. Ecuador, supra, párr. 106, y Caso Noguera y otra Vs.
Paraguay, supra, párr. 83 y nota a pie 85.
323
La Corte ha afirmado que para determinar la razonabilidad del plazo se debe tomar en cuenta la afectación
generada por la duración del procedimiento en la situación jurídica de la persona involucrada, considerando, entre otros
elementos, la materia de la controversia. Cfr. Caso Asociación Nacional de Cesantes y Jubilados de la Superintendencia
Nacional de Administración Tributaria (ANCEJUB-SUNAT) Vs. Perú, supra, párr. 148, y Caso Noguera y otra Vs.
Paraguay, supra, párr. 83 y nota a pie 86.
324
Cfr. Caso Valle Jaramillo y otros Vs. Colombia. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de noviembre
de 2008. Serie C No. 192, párr. 155, y Caso Muelle Flores Vs. Perú, supra, párr. 162.
325
Cfr. Caso Anzualdo Castro Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 22
de septiembre de 2009. Serie C No. 202, párr. 156, y Caso Noguera y otra Vs. Paraguay, supra, párr. 83.
317
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