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g) el 2 de noviembre de 2010 la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el
24 de septiembre de 2010 se llevó a cabo una reunión en la cual se acordaron las
siguientes medidas de protección para los posibles beneficiarios: i) patrullajes
consensuados alrededor de su casa y trabajo que se extienden a sus hijos y su
compañera; ii) el establecimiento de un fondo presupuestario para la contratación
de seguridad personal privada y permanente, y iii) la celebración de reuniones
periódicas, las cuales podrán ser solicitadas por el señor Galdámez por escrito y
de forma inmediata en casos de emergencia.
3.
Los argumentos de la Comisión para fundamentar su solicitud de medidas
provisionales, a saber:
a) “se verifica la situación de extrema gravedad y urgencia exigidas por el artículo
63.2 de la Convención Americana para que la Corte ordene medidas provisionales,
en la especie, por la existencia de ciclos de amenazas, agresiones y
señalamientos contra el señor Galdámez y sus familiares y la continuidad de actos
de persecución, intimidación y hostigamiento en su contra”;
b) los actos de hostigamiento de los que han sido objeto el señor Galdámez y sus
familiares, presumiblemente como retaliación por su trabajo de periodista y por
su línea crítica en contra del gobierno actual, son de suma gravedad. Durante el
período de vigencia de las medidas cautelares otorgadas por la Comisión y a
pesar de ellas, el posible beneficiario y su familia han continuado siendo objeto de
hostigamientos y amenazas, las cuales se materializaron en el mes de septiembre
de 2010, cuando algunos de los posibles beneficiarios fueron objeto de un ataque
con arma de fuego, y se han incrementado en los últimos meses. Asimismo, se
configura una situación de suma gravedad puesto que: i) existe un contexto de
intimidación, amenazas y seguimientos en contra de periodistas críticos del
gobierno a partir del golpe de Estado en Honduras; ii) varios de los actos de
hostigamiento y amenazas descritos por los representantes demuestran que sus
perpetradores tienen conocimiento del lugar de residencia y oficio del señor
Galdámez, así como un seguimiento y monitoreo respecto de sus actividades y los
movimientos de sus hijos; iii) el ataque con arma de fuego sufrido por el señor
Galdámez y su hijo refleja una amenaza grave contra “su vida, integridad
personal y libertad de expresión, no sólo por el ataque en sí mismo[, …] sino
también por el mensaje intimidante que se le ha hecho continuadamente”, y iv)
existe una falta de información sobre el esclarecimiento de los hechos que dieron
lugar a las medidas cautelares;
c) la naturaleza de los bienes amenazados, esto es, la vida e integridad personal de
todos los propuestos beneficiarios y la libertad de expresión del periodista
Galdámez, así como su capacidad de continuar su labor en periodismo e
información, constituyen el extremo de irreparabilidad de las consecuencias que la
solicitud de medidas provisionales busca evitar, y
d) los hechos presentados sugieren que el riesgo de daño en perjuicio de los
propuestos beneficiarios es inminente. El Estado no ha adoptado las medidas
necesarias para proteger la vida e integridad personal del señor Galdámez y su
familia, así como la libertad de expresión del periodista. El Estado ha tenido
conocimiento de los hechos que originaron la ampliación de medidas cautelares a
favor del señor Galdámez desde al menos el mes de julio 2009. Los actos de
amenaza y hostigamiento han sido comunicados al Estado y al menos uno de ellos