12 Caso 12.596 – Alegatos Específicos – Luz Dary Ospina Bastidas y Otros 48. Para la época de los hechos, la señora Luz Dary Ospina Bastidas se desempeñaba como Directora Ejecutiva de la Asociación de Mujeres de Las Independencias (AMI) desde hace aproximadamente un año. Tenía un compromiso firme con el trabajo comunitario y de liderazgo al respecto, fungiendo anteriormente como Presidenta de la AMI en 1998 y en el 2000; y desempeñándose como Presidenta de la Junta de Acción Comunal entre el 1994 y el 1996, entre otras organizaciones comunitarias. Vivía en una casa de su propiedad con su esposo, Oscar Tulio Hoyos Oquendo, y sus hijos Edid Yazmín, Oscar Darío, y Migdalia Andrea Hoyos Ospina. 49. Alegan que el 12 de noviembre de 2002 tras una acción conjunta por parte de miembros de las Fuerza Pública se dio a conocer entre los habitantes del barrio Independencia II que los grupos paramilitares intentaban acabar con la AMI. En dichas circunstancias, los peticionarios señalan que la señora Ospina tomó conocimiento de parte de la Jefa del Núcleo Educativo – del sistema de educación primaria oficial – que su nombre se encontraba en una lista de personas que los paramilitares pretendían asesinar. Consecuentemente, abandonó el barrio junto con su esposo, tres hijos, y su yerno Fabio Alberto Rodríguez Buriticá de manera inmediata, a fin de resguardar su integridad personal. Sin embargo, alegan que dado que los paramilitares estaban invadiendo las casas desocupadas por las personas que habían abandonado la comuna bajo amenaza, su esposo y sus dos hijos regresaron para proteger la vivienda. 50. Indican los peticionarios que el 3 de marzo de 2003 integrantes de la Fuerza Pública, cinco personas vestidas de civil y sin identificación, y tres encapuchados se presentaron en la casa de la familia Hoyos Espina y procedieron a allanarla, sin que mediara orden judicial. Aunque las personas de civil dijeron ser miembros de la Fiscalía no mostraron ninguna identificación. Después de que los hombres requisaron el inmueble sin encontrar ningún elemento que constituyera delito, atacaron al señor Oscar Hoyos y lo amenazaron. Posteriormente lo obligaron a cavar un hueco en el piso de la casa aduciendo que ellos ahí tenían armas enterradas. Se retiraron al no encontrar nada. 51. Posteriormente, los peticionarios señalan que el 6 de marzo de 2003 regresaron unos hombres de civil armados y se dedicaron a abrir huecos en la parte posterior de la vivienda. El 11 del mismo mes, un grupo de hombres identificados con unos brazaletes del Comando Especial Antiterrorista de la Policía Nacional, rodearon la casa y también realizaron huecos argumentando la búsqueda de armas. Los peticionarios señalan que ante esta situación, el señor Hoyos y sus hijos decidieron abandonar también la casa y dejarla alquilada, y por acuerdo con los inquilinos dejaron sus pertenencias guardadas en un cuarto cerrado con el fin de protegerlos. 52. Más adelante, los peticionarios afirman que el 26 de junio de 2003 un grupo de hombres armados llegaron a la casa y amenazaron a la inquilina con derribar la puerta si no los dejaba entrar. Se alega que una vez allí indagaron por la señora Ospina y su familia, y procedieron a llevarse los muebles. Al día siguiente regresaron para terminar con el saqueo. Asimismo, los hombres armados amenazaron a la inquilina diciendo que si formulaba una denuncia ante la Fiscalía le "mocharían" la cabeza. Le indicaron que necesitaban la casa desocupada y le mandaron razón a la señora Ospina y a su esposo que necesitaban hablar con ellos. Los peticionarios alegan que quienes han aceptado “hablar” con los comandantes paramilitares, nunca regresan con vida. Sostienen en consecuencia, la inquilina desocupó el inmueble y el 8 de julio de 2003 los paramilitares se instalaron en él. Indican que el

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