15
64.
El 6 de octubre de 2004 la señora Yarce fue asesinada mientras desarrollaba actividades
cívicas en el barrio Independencias III, en compañía de la señora Mery Naranjo y su hija Mónica Dulfary
Orozco Yarce. Indican que este asesinato fue llevado a cabo tres o cuatro días después de que ella en
cumplimiento de su deber ciudadano y social denunció hechos que realizaban los grupos armados
contra la comunidad, así como por haber denunciado ante las autoridades competentes las amenazas, y
hostigamientos que sufrió después de la detención ilegal. Entienden que la señora Yarce fue perseguida
y posteriormente asesinada por el compromiso que tenía con la comunidad, por denunciar las
violaciones de derechos humanos que se cometían en el barrio, y porque reclamó y exigió el respeto y
garantía de los derechos humanos. Consideran los peticionarios que el asesinato de la señora Yarce fue
cometido por integrantes de los grupos paramilitares, instalados legalmente en la Comuna 13 después
de la Operación Orión, y de la falsa desmovilización del Bloque Cacique Nutibara de las Autodefensas
Unidas de Colombia (AUC) en noviembre de 2003. Entienden que el asesinato de la señora Yarce
evidencia la falta de protección y garantías que tenía la población civil en la Comuna 13 y reafirma como
durante la Operación Orión y posteriormente bajo el control paramilitar, una de las estrategias de
control y poder social era acabar con las organizaciones sociales y comunitarias, y con sus líderes y
lideresas, debido al importante rol que juegan dentro de la comunidad.
65.
Como consecuencia del asesinato de la señora Yarce, la situación de seguridad de las
señoras Naranjo y Mosquera se tornó más grave y tuvieron que salir de su residencia y alejarse de sus
hijos. La señora Naranjo regresó al barrio Las Independencias III en el año 2005, pero el desplazamiento
de la señora Mosquera continúa hasta la fecha, a pesar de que no ha dejado sus labores de Presidente
de la AMI.
66.
Los peticionarios destacan que para la fecha del asesinato de la señora Yarce, en todo
Medellín se sabía que los desmovilizados del Bloque Cacique Nutibara controlaban social y
económicamente la Comuna 13. Soldados del ejército y agentes de la policía que permanecían en la
Comuna fueron conniventes con las acciones realizadas por los grupos paramilitares que seguían
actuando al margen de la ley. Indican que esta situación fue documentada de forma repetida por la
Oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Colombia y
entienden que el Estado niega esta situación sin fundamento.
67.
Los peticionarios indican que otro hecho que permite evidenciar la gravedad de la
persecución sufrida por estas líderes fue el allanamiento ilegal de la residencia de la familia de la señora
Mery Naranjo el 6 de febrero de 2006 en la Comuna 13. Sostienen que este allanamiento fue efectuado
por un comando conjunto de integrantes del Ejército y paramilitares, sin orden judicial. En el mismo
resultó herida la niña Luisa María Escudero, de 14 años de edad, y sobrina de la señora Naranjo. Este
allanamiento ocurrió en el marco de la vigencia de las medidas cautelares otorgadas por la CIDH
referidas supra en los párrafos 27-32 del presente informe.
68.
Como resultado de estos hechos, las señoras Naranjo y Mosquera han tenido que
abandonar los cargos que venían ejerciendo como líderes comunitarias. Se les ha impedido el ejercicio
como Presidentas de la Junta de Acción Comunal, y la Asociación de Mujeres de las Independencias
(AMI), respectivamente. Por tanto, el ejercicio legítimo de su derecho a la libre asociación fue
restringido por los grupos paramilitares, con la tolerancia del Estado, quienes intentaron acabar con las
Juntas de Acción Comunal y la AMI para acallar los reclamos, denuncias, y el trabajo comunitario que se
realizaba a través de las mismas, con las amenazas y persecución sistemática de sus integrantes y
líderes.