12
32.
Según señalaron los representantes, en el desempeño de sus tareas como defensor
de derechos humanos, el señor Fleury representaba a víctimas de violencia doméstica, de
agresiones sexuales, de secuestros de niños y de detenciones ilegales en todo el territorio
haitiano. Lysias Fleury realizaba investigaciones en los puestos de policía en casos de
detenciones o arrestos ilegales. Dichas visitas le permitieron recolectar información que
luego fue utilizada en la redacción de reportes y en la formulación de recomendaciones
relativas a las violaciones a los derechos humanos que tienen lugar en el sistema penal de
Haití. Asimismo, sus responsabilidades también comprendían capacitaciones a detenidos en
las principales prisiones de Haití, inclusive en centros de detención, en los puestos de policía
y en particular en el de Bon Repos25.
33.
Aproximadamente a las 19:00 horas del 24 de junio de 2002, dos policías
uniformados y otros tres hombres llegaron al domicilio del señor Fleury, donde se
encontraba con su esposa e hijos, indicando que se les había informado que él había
adquirido una bomba de agua robada. El señor Fleury negó la acusación e invitó a los
agentes a registrar su casa e identificar tal objeto. Sin embargo, los policías decidieron
detenerlo sin mediar orden judicial.
34.
Al momento de su detención, el señor Fleury se identificó como abogado y defensor
de derechos humanos y les mostró a los policías su tarjeta de empleado de la referida
organización no gubernamental, Comisión Episcopal de Justicia y Paz, a raíz de lo cual los
policías lo amenazaron e intimidaron. Al respecto, los representantes afirmaron que uno de
los agentes allí presente expresó: “¿trabajas para los derechos humanos? Ya verás…”.
Luego, uno de los hombres vestido de civil asió al señor Fleury de la garganta y lo obligó
con su pistola a subir a la parte posterior de una camioneta pick-up. El señor Fleury fue
golpeado en la cara con una pistola por los policías y recibió repetidos golpes en la cabeza.
Este trato se prolongó hasta su llegada a la Subcomisaría de Bon Repos, en Puerto Príncipe,
donde fue trasladado y permaneció detenido durante 17 horas26.
35.
El señor Fleury no fue informado de los motivos de su detención. Al llegar a la
Subcomisaría, fue puesto en una celda que, según el señor Fleury, tenía una superficie
aproximada de 6 x 4 pies (1,83 x 1,22 m); la celda estaba húmeda, sucia, sin ventilación y
carecía de asientos. La celda estaba ocupada por otras siete personas privadas de libertad.
Durante las 17 horas de su detención, el señor Fleury no recibió alimentación ni agua.
36.
El señor Fleury fue obligado a limpiar con sus manos los excrementos de su celda,
mientras lo mantenían encañonado. Mientras sufría estos abusos, uno de los policías dijo
que, de haberse encontrado al señor Fleury en la calle, lo habría matado por ser activista de
derechos humanos. En un momento dado, fue sacado de la celda y golpeado en la cabeza y
pateado por policías en la Subcomisaría de Bon Repos. Sufrió hematomas en todo el cuerpo,
mayormente en la espalda y la pierna. Según señaló, el señor Fleury habría recibido
aproximadamente 64 golpes en el cuerpo y 15 severos golpes simultáneos a ambos lados
25
Cfr. Declaración rendida ante fedatario público (afidávit) por el señor Lysias Fleury el 12 de noviembre de
2009 (expediente de anexos al escrito de argumentos, solicitudes y pruebas presentado por los representantes de
las presuntas víctimas, tomo II, anexo 11, folios 641 a 649) y Declaración rendida ante fedatario público (afidávit)
por Rose Lilienne Benoit el 3 de octubre de 2009 (expediente de anexos al escrito de argumentos, solicitudes y
pruebas presentado por los representantes de las presuntas víctimas, tomo II, anexo 11, folios 658 y 659).
26
Cfr. Declaración rendida ante fedatario público (afidávit) por el señor Lysias Fleury el 12 de noviembre de
2009 (expediente de anexos al escrito de argumentos, solicitudes y pruebas presentado por los representantes de
las presuntas víctimas, tomo II, anexo 11, folios 643 y 644).