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“[l]os momentos más difíciles han sido en lo económico desde el inicio de las demandas, la
pérdida de mi trabajo, el rechazo social por la falta de oportunidades, […] la educación, los
gastos de arriendos y mudanzas frecuentes [el que la discriminen] los dueños de casas”248.
216. La Corte destaca la constante situación de vulnerabilidad en que se encontraron
Teresa e Iván Lluy al ser discriminados, aislados de la sociedad y estar condiciones
económicas precarias. Aunado a lo anterior, el contagio de Talía afectó en gran manera a
toda la familia, ya que Teresa e Iván tuvieron que dedicar los mayores esfuerzos físicos,
materiales y económicos para procurar la sobrevivencia y vida digna de Talía. Todo lo
anterior generó un estado de angustia, incertidumbre e inseguridad permanente en la vida
de Talía, Teresa e Iván Lluy.
217. En el caso concreto de Teresa Lluy, ella ha declarado que su vida cambió a raíz del
contagio con VIH a Talía; al hacerse pública la enfermedad de Talía, la señora Lluy perdió su
trabajo en la empresa en la que había trabajado por 10 años, de la cual fue despedida
diciéndole que era “por dar mala imagen a la misma ya que [su] hija tenía VIH”. Después de
su despido, la señora Lluy habría trabajado como empleada doméstica; sin embargo,
“cuando [sus empleadores] reconocían quien era, [l]e decían que ya no [la] necesitaban” y
en algunas ocasiones le reprocharon que “podía ponerles en riesgo de contagio” 249.
218. Además, Teresa Lluy declaró que “tuv[o] que vender, rifar [sus] electrodomésticos,
[…] perd[ió] todo, nunca pud[o] recuperar nada”. La discriminación y aislamiento sufrido
“provocó daños emocionales, en la vida de [su] hija, de [ella] y de [su] hijo”. De acuerdo con
la declaración de Teresa Lluy, en el año 2008 tuvo complicaciones de salud e “inici[ó] con
dolores de cabeza, p[é]rdida de la visión, p[é]rdida de peso, mucha sed y orinaba mucho”. Al
acudir a recibir atención médica la doctora que la atendió le informó que sus niveles de
azúcar eran muy altos y que tenía “diabetes emotiva” la cual era provocada cuando “[un]a
persona e[ra] v[í]ctima de tensiones nerviosas fuertes y conflictos emocionales”250. Además
del malestar por la “diabetes emotiva”, Teresa Lluy declaró que sufre de “dolores neurálgicos
por el herpes zoster que desarroll[ó] debido al estrés, [los cuales l]e causan dolor intenso a
nivel del pecho”251.
219. Debido a su compleja situación económica, Teresa Lluy “[b]us[có] acercar[se] a las
entidades de gobierno del Ministerio de Desarrollo Social, Corte de Justicia, Presidente de la
Cruz Roja de Quito, pero no [la] tomaron en cuenta” 252. Como ya ha sido mencionado, para
248
Escritura de declaración juramentada otorgada por Teresa Gonzales Lluy de 22 de abril de 2014
(expediente de prueba, folios 1087 y 1088).
249
Escritura de declaración juramentada otorgada por Teresa Gonzales Lluy de 22 de abril de 2014
(expediente de prueba, folio 1078).
250
Escritura de declaración juramentada otorgada por Teresa Gonzales Lluy de 22 de abril de 2014
(expediente de prueba, folio 1086) Con respecto a la salud de su madre, el señor Iván Lluy ha declarado que esta
situación también le preocupa, debido a que “[e]l estrés [le]s ha pasado factura y esto [le]s afecta día a día,
algunas veces h[a] tenido que llevar [a su mamá] de urgencia a la clínica [porque] su presión ha subido
exageradamente”. Escritura de declaración juramentada otorgada por Iván Lluy de 22 de abril de 2014 (expediente
de prueba, folio 1116).
251
Cfr. Escritura de declaración juramentada otorgada por Teresa Gonzales Lluy de 22 de abril de 2014
(expediente de prueba, folios 1078, 1085 y 1086).
252
Escritura de declaración juramentada otorgada por Teresa Gonzales Lluy de 22 de abril de 2014
(expediente de prueba, folio 1078).